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¿Qué es el duelo? Trascendiendo la muerte


Duelo y depresión

Cuando se menciona la palabra #duelo, el primer pensamiento de forma frecuente que puede venir a una persona, es, relacionarlo con la muerte.

Los seres humanos, por el desarrollo evolutivo que tenemos, tenemos la capacidad de desarrollar vínculos con individuos que tenemos cerca: familiares, pareja, amistades, etcétera. Con ello, cuando por diversas formas, el ciclo de la vida termina y llega un fallecimiento, trás esa pérdida, podemos decir que de forma natural estamos en #duelo. Es un fenómeno natural que todas los seres humanos experimentamos como reacción por las emociones y pensamientos que evoca el sentir la ausencia. 

En este punto, me parece importante trascender el concepto de la muerte, para que ciertamente podamos hablar a profundidad de lo que es un #duelo y eso pueda quizá ayudarnos a ser más empáticos con las personas, pero principalmente, ser misericordiosos con uno mismo, y poder experimentar con menos culpa, vergüenza o malestar nuestro propio sentir.


¿El duelo es solo la tristeza?


El #duelo claro es que no todas las personas lo viven de la misma forma, las emociones que se suscitan están en relación a los recuerdos que se tienen, la apreciación del vínculo que se formó y la satisfacción/insatisfacción que tengamos de la forma en la que nos relacionamos. La influencia cultural es también un punto clave; la muerte no es percibida de igual manera en los países latinoamericanos que en el oriente del mundo. Los estilos de vida, creencias religiosas y sociales, por decir algunos ejemplos de de factores, influyen en las emociones e ideas que se forman en torno a la sensación de desestabilidad que se experimenta.

El #duelo es más que un periodo breve de dolor o de tristeza en respuesta a una pérdida, como las lágrimas que se derraman en el funeral de un ser querido, incluye todo el proceso emocional de enfrentarse a una pérdida, y puede durar mucho tiempo.  




Duelo tras una pérdida

Así como las emociones que se pueden experimentar pueden ser diferentes de un individuo a otro, el tiempo durante el cual se puede vivir un #duelo, también puede variar. El tiempo que impacta un #duelo, es altamente significativo, a tal punto, que en el ámbito de la salud mental, el estancamiento o no recobrar la funcionalidad, ánimo por vivir, negación a continuar actividades o experimentar emociones positivas trás la pérdida, es una circunstancia que debe valorar el psicólogo o terapeuta para decir si la persona está en una fase considerada como “normal” o podría tratarse de un duelo no superado que pueda ser un episodio depresivo y requerir atención especializada entre acompañamiento psicológico y en algunos casos, dependiendo la disfuncionalidad que cause, complementar con un apoyo de atención médica psiquiátrica. 


El #duelo no solo encierra la emoción de tristeza o decaimiento que se puede pensar, hay una gama más amplia que se puede sentir. Se pueden sufrir diferentes síntomas emocionales y físicos como: ansiedad, miedo, culpa, confusión, negación, depresión, tristeza, shock emocional, etc.

Hablar de etapas de #duelo es hacer referencia a eslabones por lo que se transita en el proceso de pérdida, existen distintos autores que plantean más o menos ciertos momentos que se pueden identificar.

A lo largo de las etapas del #duelo, las emociones que se pueden experimentar es una amplia gama, en apariencia se habla de ira y tristeza, no son las únicas que se sienten o prevalecen, la experiencia personal es completamente única, por lo cual es posible que durante un #duelo también haya sensación de miedo, desesperanza, vacío, desorientación, confusión, pérdida del sentido de vida, etcétera; incluso habiendo momentos en los que se puede sentir alegría y descanso, sobre todo cuando han sido procesos previos a la pérdida de desgaste emocional o físico como lo puede ser en una enfermedad crónica terminal. Que se sientan todo este tipo de vivencias son completamente válidas, incluso que se vivan de forma simultánea o alterna. Esto es lo que vuelve complicado definir el proceso de #duelo, porque de forma habitual se piensa que es un proceso lineal, la verdad es, que el curso que toma el #duelo es variable, a veces con mejor ánimo en días que en otros, los picos en las emociones también son mutables, y esto no lo hace un mal o buen duelo, sino algo natural.




Tratamiento psicológico en el duelo

Es más significativo para considerar que se está volviendo agravante, cuando causa una disfuncionalidad en actividades comunes que se solían hacer, imposibilidad de disfrutar momentos o experiencias positivas o que la duración del #duelo tenga un tiempo transcurrido que se considere significativo. En caso de sospecha o intenso malestar es recomendable acudir con un psicólogo clínico que pueda ayudar con la valoración del #duelo, si lo que se siente es parte del proceso natural de dolor que puede estar o existen focos de alarma que sea necesario dar un seguimiento pronto con terapia e incluso en algunos casos con un tratamiento farmacológico complementario el cual debe ser tratado con un especialista como lo es un médico psiquiatra. 


El sentirse profundamente mal no es requisito único por el cual se pueda acudir con un psicólogo, incluso aunque haya malestares menores o que no estén causando en el exterior problemas, si internamente se siente como algo doloroso, es válido buscar ayuda, la terapia ayuda en la comprensión del significado que lo ocurrido tiene para la persona y con ello el por qué de los brotes de esas primeras emociones que se experimentan en el #duelo, además que permite que la cicatrización que se hablaba en la aceptación pueda ser atendida y se afronte en mejor tiempo y con el espacio para poder crear nuevas formas de sentirse que se toman las riendas de la vida. 


Otros tipos de duelo

Socialmente, al hablar de #duelo, se relaciona con que hemos tenido el fallecimiento de una persona muy querida o allegada; si bien esto es lo más común, no quiere decir que solo puede hablarse de #duelo cuando ocurre esto. 

En este punto es importante que entendamos mejor lo que más a fondo significa o puede representar un #duelo

Por definición, la pérdida de cualquier objeto de apego provoca un duelo, si bien la intensidad y las características de éste pueden variar en gran medida en función del grado de vinculación emocional con el objeto, de la propia naturaleza de la pérdida y de la forma de ser y la historia previa de cada persona.

La muerte de un ser querido, el divorcio, la separación de los padres, la pérdida de una relación de pareja o incluso de un empleo, pueden ser consideradas momentos en los que es necesario afrontar un proceso de #duelo.



Psicología y duelo

A nivel personal, las situaciones de crisis pueden ser vividas como un momento de cambio que implica una pérdida o una ruptura (por ejemplo, la pérdida de un empleo o de una relación de pareja).

El enfrentarse a una situación de crisis puede implicar una sensación de pérdida, ya que implica la ruptura de algo con lo que se está familiarizado o la pérdida de lo conocido, por lo tanto esto también puede ser un #duelo

Cada pérdida acarreará un #duelo, y la intensidad del #duelo no dependerá de la naturaleza del objeto perdido, sino del valor que se le atribuye, es decir, de la inversión afectiva invertida en la pérdida.

Es así como que la relevancia de hablar del #duelo es para poder comprender que esto no es algo que se vive una vez, sino repetidas veces, que es una experiencia única por lo cual no hay estándares de comparación entre una persona y otra de qué es lo normal o no, de por qué para unos es más agudo un sentimiento o la pérdida causa mayor dolor que a alguien más. Incluso que algunos casos ciertas fechas, lugares, o similitudes remuevan las emociones de #duelo, es parte natural. Lo que para algunos es, puede que para otros no lo sea de la misma forma.







Psicóloga Carolina López

Psicóloga de Adolescentes, adultos y parejas

Asociación Libre - Psicólogos en Guadalajara

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