Donald Winnnicott y el psicoanálisis de niños.

Winnicott analizó en profundidad la relación entre la #madre y el #bebé, y partiendo de la idea de que todo niño tiene la potencialidad de evolucionar hacia la madurez, la independencia y la integración, entendió que es esa relación primaria la que facilita o detiene ese desarrollo. Una de sus frases más memorables de Winnicott resulta tremendamente tranquilizadora frente a todas las conclusiones que antes de él y en tiempos posteriores el psicoanálisis ha expresado sobre el papel materno en la #salud o en el padecer mental del ser humano. Así, lejos de sobrexigencias, #Winnicott explico algo muy simple: el bebé necesita una madre suficientemente buena. No perfecta. No siempre atinada. Sino simple y llanamente suficientemente buena. Esta bondad se determina en tres funciones a cumplir por la madre o por quien cumpla su rol:

-Sostenimiento: que viene a significar la capacidad de la madre para hacerse cargo de su bebé en el sentido emocional, para cubrir sus necesidades y estar disponible.

-Manipulación: referida a los cuidados corporales que la madre dedica a su bebé y que crearán en él una conciencia positiva de su condición física.

-Presentación objetal: es decir, la capacidad de la madre para ir mostrándole al niño los objetos de la realidad.

En el tratamiento psicoanalítico Winnicott abogó por crear una atmósfera que en oposición a ese ambiente primario problemático que el bebé padeció y que truncó su desarrollo, esté caracterizado por el sostenimiento. Sin embargo, se percató, dada su constante actitud observadora, de que esto favorecía una relación de dependencia emocional entre paciente y analista. Y agregó, claramente, que el buen analista (como la buena madre) debe ayudar a su paciente a liberarse de esa dependencia para curarse. Quizás uno de los rasgos más encomiables de este #psicoanalista es su coherencia. Sus conclusiones teóricas, surgidas desde una amplísima experiencia práctica, retornaban siempre a su ejercicio clínico.


Winnicott estableció toda una teoría sobre los efecto de los primeros cuidados.

Winnicott observa que en el niño recién nacido existe un estado intermedio entre la tendencia a usar el puño o los dedos para estimular la zona oral en una forma "subjetiva" o "narcisista", y su salida al mundo de los objetos reales, objetivos, representados por un osito o un muñeco con el cual el bebé juega poco tiempo después. Dicho estadio intermedio está señalado por el uso de lo que el autor ha dado en llamar objetos transicionales, que en realidad constituyen sólo la manifestación visible de un espacio particular de experiencia que no es definible como totalmente subjetiva ni como completamente objetiva: el de los fenómenos transicionales. Este espacio no es interior al aparato psíquico, pero tampoco pertenece del todo a la realidad exterior y, como veremos luego, constituye el campo intermedio en el que se desarrollarán tanto el juego como otras experiencias culturales. A partir de esta formulación interpreta que debe existir un estadio transicional entre la vida en la realidad subjetiva tal como el bebé la vive y la aceptación de la realidad exterior. Introduce entonces el aludido concepto de fenómenos transicionales, que utiliza "para designar la zona intermedia de experiencia entre el pulgar y el osito, entre el erotismo oral y la verdadera relación de objeto, entre la creatividad primaria y la proyección de lo que se ha introyectado, entre el desconocimiento primario de la deuda" (con el mundo exterior) "y el reconocimiento de ésta".

La pauta de los fenómenos transicionales empieza para Winnicott en un período variable que va desde los cuatro a seis meses hasta los ocho a doce.

La manifestación observable de la emergencia de esta zona intermedia de experiencia es el uso del objeto transicional, que representa para el bebé una primera posesión del no-Yo. Efectivamente dicho objeto transicional no es el bebé, pero tampoco es concebido por éste como exterior a sí mismo. Posee características subjetivas a la vez que otras propias del mundo externo, representado esencialmente por la madre. Ejemplos de estos objetos pueden ser las mantitas, chupetes, pañuelos, etc., a los que el bebé se aferra en estos primeros meses, y que le proporcionan una defensa contra la ansiedad (especialmente la de tipo depresivo), siendo incluso a veces imprescindibles para poder conciliar el sueño. Aunque su variedad es infinita, dichos objetos comparten en general la característica de poder ser poseídos y manipulados por el bebé (que así adquiere derechos sobre ellos), pero a la vez presentan la condición de ser capaces de conservar el olor de la madre u otras de sus características particulares. De esta manera, representan el espacio que el bebé necesita para renunciar a la posesión omnipotente de su progenitora, conservando algo de la seguridad que ésta le proporciona. Como se ve, el objeto transicional puede ser concebido en este sentido como un precursor evolutivo de lo que luego se logrará por medio de las representaciones mentales. Pero para Winnicott, mucho más importante que el hecho de que el objeto transicional represente a la madre, resulta precisamente la circunstancia de no ser la madre.


La vinculación con los cuidadores en el desarrollo de bebés y niños.

Esto indica que se ha aceptado algo como no-Yo, aunque este algo no sea tampoco del todo perteneciente a la realidad exterior objetiva. Esta es la paradoja que en opinión del autor debe ser tolerada, de manera que no es operativo formular la pregunta de si el objeto transicional fue creado por el niño o le fue presentado desde el exterior. La aceptación de esta paradojal imposibilidad de contestar la pregunta, supone la aceptación de todos aquellos fenómenos que no pueden ser considerados enteramente subjetivos ni objetivos, y que abarcan todo el campo de los fenómenos culturales. En este sentido, si bien como veremos, a la postre el objeto transicional se abandona y pierde importancia, ello no es porque desaparezca la zona de experiencia que éste expresa, sino porque precisamente su significación se ha extendido para abarcar todo el espacio propio de lo cultural.

Para que se produzca la continuidad de esta experiencia transicional, el objeto "seleccionado" debe cumplir una serie de características que Winnicott resume como sigue:

-el bebé adquiere derechos sobre el objeto, y el mundo exterior los acepta. Sin embargo, esta adquisición representa al mismo tiempo una cierta renuncia a la omnipotencia simbiótica;

-el objeto es amado y acunado, pero también mutilado con excitación;

-se le atribuye cierta vitalidad, como si tuviera vida propia;

-nunca debe cambiar (por ejemplo ser lavado) a menos que el bebé lo haga; su catexia afectiva sufre una descarga gradual.

El objeto transicional representa el viaje del niño desde la subjetividad pura a la objetividad, desde la indiferenciación con la madre a la aceptación de ésta como objeto exterior, con el cual puede establecer una relación objetal. Hay que reconocer que este viaje en realidad no termina nunca.





Psicólogo Gabriel Chávez


Atención a adolescentes y adultos.


Asociación Libre - Psicólogos en Guadalajara


El amor es una emoción compleja y multidimensional.

Uno de nuestros grandes deseos como seres humanos es #vincular con otros, desde la compañía

de amigos hasta el afecto y la intimidad de una relación más estrecha. En el caso de las relaciones

de pareja, al compartir tiempo, espacios y sentido de vida con otra persona, estos vínculos se

vuelven particulares con una mezcla de emociones y sensaciones. En ocasiones estos sentimientos

son tan profundos e intensos que se llega asociar el #sufrimiento como algo propio al

#enamorarse, una creencia aprendida cultural y socialmente en la que cuanto más se sufre, más se

está realmente amando al otro. La idea de que sufrir en una relación es algo inevitable, normaliza

el daño como prueba de amor y evita el cuestionamiento de las causas por las que se padece el

sufrimiento. Si bien el conflicto y los desacuerdos son aspectos que se pueden hacer presentes en

cualquier relación, el #dolor no tendría que estar ligado directamente con el #amor.

Por otro lado, pensar que amar se desprende de total sufrimiento, puede caer en la desilusión y lo

irreal, encontrarse en estos extremos lleva a vivir el enamoramiento desde el sufrimiento. Elegir

preguntarse qué significado personal se le da a amar y desde que posición es que se ama, da paso

a vivir relaciones más #conscientes y sanas. Realizar estos cuestionamientos incita a un

reaprendizaje acerca de la forma de vincularse con otros, identificando creencias dañinas. Los

siguientes son puntos a considerar para adoptar diferentes maneras de vivir los afectos,

relacionarse con #amor desde otros lugares, menos desde la angustia y más desde la confianza y la

apreciación.



En el amor, lo que importa es la dinámica de pareja.

- Expresar lo que se busca en la relación

Si se busca una relación abierta, si se desea una relación #monogámica, si no se pretende

formalizar un vínculo. Ser #honestos con lo que se siente, lo que se quiere y con lo que se puede

dar, permite establecer que la otra persona escuche y exprese, que quiere, que está buscando y

que puede dar.

- Asumir la complacencia de las propias necesidades

Se llega a tener la creencia de que al amar, la pareja se convierte en la solución a los malestares y

#carencias del otro. Ninguna persona puede ser la fuente de satisfacción de las necesidades de

otra persona. La idea de que se debe o tiene que ser el salvador o solucionador, genera una gran

carga de responsabilidad y #dependencia para la relación.

- Diferenciarse de la pareja

Tener conciencia de que cada persona en la relación tiene su propia existencia e identidad,

conserva la #individualidad y permite marcar espacios independientes donde se reconoce como

persona #autónoma a la pareja. Cuidar de otros lazos afectivos, otros vínculos como las amistades,

la familia u otros espacios privados como el trabajo o los hobbies, los cuales permanecen ajenos

sin importar el estado de la relación y a los que se puede recurrir si se llegara a perder a la pareja.

- Exceso de futuro



Idealizar y no mostrar vulnerabilidad puede coartar la expresión del amor.

En ocasiones se piensa en el porvenir de la relación trazando propósitos con el anhelo de la visión

de la pareja en el futuro, dejando de lado vivir el presente de la relación. Los planes no siempre

pueden ser realizados como se tienen en mente y la energía enfocada en la #expectativa y la

#idealización podría ser redirigida hacía disfrutar la etapa actual de la relación.

- Conocerse en lo individual

Construir relaciones de pareja desde otra posición también tiene que ver con reconocer las

propias #vulnerabilidades emocionales, los miedos, las angustias, los eventos que han marcado

afectivamente. Reconocer estos aspectos es una manera de asumir la propia vulnerabilidad para

evitar adjudicarle dilemas a la pareja.

Las experiencias anteriores de pareja, la idea social del amor romántico y los ejemplos primarios

que se tuvieron acerca de las relaciones, van sumando piezas para formar la concepción que se

tiene en el presente acerca del amor y el #enamoramiento. Sí se reconoce que sostener alguna de

estas piezas causa malestar a otros o a sí mismo, un #terapeuta puede apoyar a identificar cuáles

de esos fragmentos son nocivos, pues así como se adoptaron también se pueden soltar. Elegir ser

quien dirige sus propios #afectos y maneras de relacionarse es otra forma de procurar la salud y el

#bienestar mental.




Psicóloga Estefany Hernández


Atención psicológica a adolescentes y adultos.


Asociación Libre - Psicólogos en Guadalajara


Los afectos son formas adaptativas de lidiar con la realidad.

¿Viste la película de #Intensamente de #Pixar? En caso de que sí, pero no lo recuerdes, te lo traeré a la memoria y en caso de que no, aquí tienes un poco de lo que se trata. Esta película que se estrenó hace 6 años lleva como trama lo que sucede en el cerebro de una preadolescente, en específico con sus #emociones, las cuales son: alegría, tristeza, ira, temor y desagrado; siendo las dos primeras las más relevantes. Todo se vuelve un caos cuando los padres de la pequeña la llevan a vivir a otro lugar, y es que “Riley”, de quien he venido hablando, no sabe realmente qué es lo que está pasando dentro de ella, cómo es que se está sintiendo y toma decisiones que en verdad no deseaba.


Partiendo de esta brillante película, este artículo tratará sobre #cómosaberloquesientes, #reconoceremociones y #cómoregularemociones.


Haciendo un paréntesis, ¿te sientes perdido o perdida en cuanto a la #diferenciaentreemociónysentimiento? No te apures, te enlistaré las distinciones.


-Los sentimientos surgen de ideas abstractas y del pensamiento dirigido de manera consciente, las #emociones no (por eso muchas veces no sabemos qué sentimos).

-Las #emociones duran máximo 10 minutos (si las dejas estar y si no tratas de evitarlas), los sentimientos duran hasta años.

-Los sentimientos tienen que ver con nuestra capacidad de pensar y reflexionar de forma consciente lo que estamos sintiendo, dándole un sentido simbólico. Las #emociones son básicas, primitivas, tanto que otros seres vivos también las tienen.


En conclusión, se podría decir que siempre van de la mano, pero se necesita de #automonitoreo para saber cuál estás sintiendo.



Incluso el enojo o la frustración nos ayudan a enfrentar obstáculos.

Retomando el tema principal, comencemos por saber que una #emoción es una reacción psicofisiológica, esto quiere decir que tiene lugar en la mente y en el cuerpo.

Entonces ¿qué se necesita para que una #emoción esté en ti? Primero una situación, luego viene un pensamiento y después la #emoción que desencadena una conducta. ¿Cómo es esto? Te pondré un ejemplo: -Situación: Hacer un examen.

-Pensamiento: "Seguro no lo haré bien, vendrán muchas cosas que no sé o que no estudié, no me siento preparado o preparada".

-#Emoción: Miedo.

-Conducta: Realizar el examen.


Y es así como toda nuestra vida está llena de esto sin que nos demos cuenta, no lo solemos pensar y mucho menos analizar, pero ¿qué pasaría si lo hiciéramos, si nos damos la oportunidad de crearnos el hábito de conocer lo que sentimos basándonos en estos 4 puntos? Personalmente, creo que no nos crearíamos tantos problemas, ya que no estaría todo estancado hecho una revoltura y podríamos generar soluciones.


Viéndolo así descrito, pudiera parecer fácil, identificas la situación, piensas en tus pensamientos, pero entonces llegas a la #emoción y es cuando se vuelve complicado, #cómosaberloquesiento. A veces sucede que confundimos una #emoción con otra, la más común es el #enojo con la #tristeza. Entonces, ¿cómo saberlo?, reconociendo nuestras #emociones a través de nuestro cuerpo y sensaciones, él es sabio y si aprendemos a escucharlo sabremos qué sentimos. A continuación expondré las 5 #emociones que manejan en la película explicando qué es lo que puede pasar en nuestro cuerpo en cada una.


  1. #Enojo: Uno se siente más caliente, tensión, hay dolor de cabeza, apretamos la quijada y las manos, sientes que quieres golpear algo o a alguien y deseo de gritar.

  2. #Miedo: Se siente más frío, paralizado o querer correr, se te va el aire, temblores, las palpitaciones van más rápido y sudoración.

  3. #Tristeza: Se siente un vacío en el pecho y estómago, el cuerpo está más frío, ganas de llorar, no querer hacer nada, falta de concentración y duermes más.

  4. #Desagrado: Ganas de vomitar, tus 5 sentidos te avisan que no es buena opción y movimiento en el estómago.

  5. #Alegría: Exaltación, exceso de energía, ganas de llorar, gritar, cantar, movimientos de todas nuestras extremidades, la mandíbula duele de tanto sonreír y sientes que la emoción no te cabe en el pecho.



La alegría o la euforia nos permiten encontrar sentido de vida incluso en las más pequeñas cosas.

Una vez que ya sabes qué #emoción se encuentra en ti, viene la pregunta ¿cómo las regulo, manejo o controlo? Depende de las estrategias, técnicas o lo que se te ocurra a ti con lo que te sientas más cómoda o cómodo para llevar a cabo. Te daré unas cuantas opciones para hacer en cada #emoción.


  1. #Alegría: Todo en exceso es malo, hasta esta #emoción, podría llegar a ser un trastorno si no se sabe manejar. Reconocer que existen otras #emociones que también están en ti le dan cabida a no evitarlas y mantener un equilibrio.

  2. #Desagrado: Hacerle caso a tus sentidos es de gran ayuda. Por ejemplo, si tu sentido del olfato te dice que la leche que pretendes tomarte huele a echado a perder, ¡no te la tomes!, podría ocasionarte una infección o dolor de panza.

  3. #Tristeza: Conocer qué es lo que te puso así y saber cuáles son tus posibles soluciones, es un inicio. Una vez que tengas tus opciones, decidirte por alguna y realizarlo. Si es algo con lo que no se puede hacer nada, queda aceptarlo y es algo que lleva tiempo.

  4. #Miedo: Reaccionamos diferente incluso siendo la misma persona a distintas situaciones. Aquí también aplica el instinto, por ejemplo, si te encuentras en la calle y alguien te habla en un callejón oscuro, tu instinto te dice que no vayas, tu sentido del peligro se activa. Si hablamos de cosas más cotidianas como hablar con el jefe, pensar en que somos lo suficientemente capaces nos hará sentir mejor y enfrentarlo de una mejor manera.

  5. #Enojo: Si ya sabes que tiendes a gritar, decir o hacer cosas que después te arrepientes, tómate un tiempo lejos de los demás, hazles saber que te sientes enojado o enojada y que te retirarás para luego poder hablar tranquilamente. Otra opción es que en cuanto identifiques esta #emoción respires conscientemente, inhales durante 5 segundos y exhales durante el mismo tiempo, esto mandará una señal a tu cerebro para relajarte.

Comprendo que es complejo el aplicar estas cosas cuando la emoción está al tope, pero si lo haces parte de tu vida cotidiana, te darás cuenta que se hace cada vez más sencillo. Necesitamos cambiar nuestro concepto de que existen emociones positivas y negativas, simplemente son necesarias.


Todo inicia desde la infancia, si tienes hijos o alguien cercano a ti está en la niñez, ayuda a enseñarles qué es lo que siente, pregunta qué está pasándole corporalmente y dile cómo se llama esa #emoción y que pueda reconocer cuál fue la situación que la/lo hizo sentir así. Aplica para cualquier etapa en la vida, sólo cuesta un poco más por lo que ya hemos aprendido, pero no es imposible. Así es como se empezará a crear una sociedad consciente y