¿Cómo identificar la depresión en las distintas etapas de la vida?
- 12 mar 2020
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A continuación te damos algunos aspectos bÔsicos para identificar la depresión en ti mismo o en la gente que te rodea.

El tema de la depresión ha sido tocado ya en distintos artĆculos que puedes encontrar en esta pĆ”gina, sin embargo, es muy importante aprender a reconocer sus sĆntomas en las diferentes etapas de la vida para actuar lo mĆ”s pronto posible y con un tratamiento efectivo.
Hasta inicios del siglo pasado, se consideraba a la depresión como un trastorno exclusivo de los adultos, sosteniendo el mito de que los niƱos no se deprimĆan y que los adultos mayores lo hacĆan como parte de su vejez. El dĆa de hoy sabemos gracias al incremento de casos a nivel general, y mĆ”s especĆficamente en estos dos grupos poblacionales, que esto no es asĆ y que la depresión NUNCA y en ninguna etapa de la vida debe ser considerada como algo ānormalā ya que si no se atiende adecuadamente Ć©sta puede agravarse trayendo como consecuencia un sinnĆŗmero de malestares fĆsicos y emocionales.
Recordemos que la depresión se define como un trastorno caracterizado por una alteración en el estado de Ć”nimo que influye e interfiere en nuestra vida escolar, laboral, social, familiar y personal y que se mantiene interfiriendo con las capacidades y acciones de la persona. A continuación se describen los principales sĆntomas en las distintas etapas de la vida:
NiƱez
Es hasta el año de 1975 cuando la depresión infantil fue aceptada por el National Institute of Mental Health como concepto y entidad psicopatológica.
Sus principales sĆntomas son:
PĆ©rdida de interĆ©s en las actividades y juegos que solĆan llamarle la atención al niƱo, asĆ como una pobre capacidad para sentir placer
PƩrdida o aumento repentino de peso sin motivo aparente y con una rapidez inusual.
Agitación o lentitud motora
Insomnio o hĆpersomnia (dormir demasiado) casi todos los dĆas
Fatiga o pĆ©rdida de energĆa
Sentimientos constantes y excesivos de culpa o de minusvalĆa (no sirvo para nada, nada me sale bien, etc.)
Disminución de la capacidad para pensar o concentrarse
Ideas recurrentes de muerte
PƩrdida de la autoconfianza
El niƱo debe tener al menos 4 de los sĆntomas anteriores que perduran durante mĆ”s de dos semanas para que se considere como un cuadro clĆnico de depresión.
Algunas de las conductas que manifiesta un niƱo deprimido son: agresividad o agitación, desesperación y poco control de impulsos, quejas somĆ”ticas recurrentes (de enfermedades fĆsicas), retraimiento social, cambios en su rendimiento escolar, modificación de la actitud hacia la escuela y poca energĆa.
Es importante recordar que la depresión no se manifiesta igual en todos los niƱos y que el cambio en las conductas se presenta de forma repentina y no es consecuencia de alguna pĆ©rdida o trauma importante, de su comportamiento habitual o de algĆŗn otro diagnóstico psiquiĆ”trico como el Trastorno por DĆ©ficit de Atención. En niƱos pequeƱos y hasta la edad preescolar, la depresión tenderĆ” a manifestarse mĆ”s a travĆ©s de sĆntomas fĆsicos, pĆ©rdida del apetito, enuresis (falta de control de esfĆnteres) o crisis de llanto. En niƱos de primaria la tendencia serĆ” mĆ”s hacia la apatĆa, el enojo o el retraimiento social. Algunos niƱos enmascaran su depresión con una excesiva autocrĆtica o autoexigencia en su rendimiento escolar.
Adolescencia
En esta etapa es importante diferenciar la depresión de los duelos normales que aparecen en este periodo de la vida: el duelo por los cambios fĆsicos y la aparición de un cuerpo ānuevoā y desconocido para el adolescente, el duelo por la pĆ©rdida de la infancia y lo que se deja atrĆ”s y el duelo por la pĆ©rdida de los padres infantiles o idealizados que dejan de ser āsuperhĆ©roesā para convertirse en personas reales con defectos y virtudes.
Los sĆntomas depresivos se pueden reconocer por cambios abruptos en el comportamiento general del joven y que pueden tener las siguientes caracterĆsticas:
Sentimientos constantes de tristeza que pueden incluir episodios de llanto sin razón.
Frustración excesiva o ira aunque sean asuntos menores
Sentimientos de desesperanza o vacĆo
Estado de Ɣnimo irritable o molesto
PĆ©rdida de interĆ©s en actividades que solĆan agradable asĆ como una notoria incapacidad para sentir placer o satisfacción
PƩrdida de interƩs en familiares o amigos o incluso estar en constantes riƱas con ellos
Sentimientos de culpa excesiva
Dificultad para olvidar eventos del pasado, recriminƔndose constantemente lo que pudo haber sido
Hipersensibilidad a las crĆticas, al fracaso o a la opinión de los demĆ”s
Dificultad para pensar, concentrarse y aprender.
Adultez
En estĆ” etapa es necesario recordar ante todo que la depresión no es una elección ya que comĆŗnmente se asocia a que la persona se encuentra asĆ āporque quiereā o porque āno le echa ganasā lo que genera en la persona deprimida no solo la sensación de incomprensión sino tambiĆ©n de que es una persona dĆ©bil o poco apta. Ser mĆ”s conscientes de la enfermedad nos lleva a identificar de manera mĆ”s efectiva los sĆntomas fĆsicos y emocionales como los que se muestran a continuación:
Tristeza, ansiedad o sentimientos de vacĆo persistentes.
PĆ©rdida de interĆ©s en actividades que solĆan producir placer, incluida la actividad sexual.
Fatiga o pĆ©rdida de energĆa.
Aumento o disminución considerable del apetito
Dificultad persistente para conciliar el sueƱo, o bien, deseos de dormir demasiado y somnolencia durante el dĆa.
Pérdida de la expresión emocional, como si las emociones se encontraran en un estado de reposo permanente.
Retraimiento social y/o irritabilidad
Dificultad para concentrarse
Problemas fĆsicos persistentes como dolor de cabeza, problemas digestivos, dolor corporal que no estĆ”n asociados a otra causa y no responden al tratamiento.
Pensamientos o ideas suicidas persistentes.
Sensación de tensión interna.
La persona debe presentar al menos 5 de los sĆntomas descritos y que permanecen por mĆ”s de dos semanas. Es indispensable tratar la depresión desde el Ć”mbito fĆsico y psicológico ya que eso nos ayuda a tener un tratamiento multidisciplinario y a que la recuperación sea mĆ”s rĆ”pida por lo que es necesario dejar los tabĆŗes sobre los medicamentos psiquiĆ”tricos fuera y acudir a una valoración psiquiĆ”trica.
Vejez
La depresión no es un proceso normal que viene con el envejecimiento y no debe tomarse a la ligera. Debemos descartar en el caso de adultos mayores cualquier enfermedad fĆsica que se padezca asĆ como que los sĆntomas no sean efectos secundarios de los medicamentos que la persona consume. Entre los principales sĆntomas tenemos:
Problemas de memoria que no estƔn asociados a deterioro cognitivo.
cambios en la personalidad como mayor irritabilidad o aislamiento
Fatiga, pƩrdida del apetito y problemas de sueƱo.
Querer quedarse en casa la mayor parte del tiempo evitando la socialización.
pensamientos de muerte o suicidio persistentes.
Los adultos mayores tambiĆ©n requieren atención integral y el estar bajo supervisión mĆ©dica y psicológica los ayudarĆ” a superar o disminuir los sĆntomas.

En tĆ©rminos generales, la depresión puede aparecer en cualquier etapa de la vida y lo ideal es estar alerta ante los sĆntomas propios y de personas que nos rodean. Si contamos con algĆŗn servicio de salud, no dudar en preguntar ante cualquier sospecha, asĆ mismo, es de utilidad contar con direcciones y telĆ©fonos de asociaciones de la sociedad civil dónde se nos pueda dar atención.





