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¿En qué momento es conveniente acudir a psicoterapia?


La psicoterapia es un proceso de atención psicológica que tiene la finalidad de brindar apoyo a personas que requieren solucionar diversos tipos de malestares/enfermedades/síntomas que tienen una base emocional, cognitiva o comportamental, y existen diversas corrientes teóricas desde la psicología que se enfocan en proporcionar un modelo de psicoterapia enfatizando en la técnica a utilizar dependiendo del foco de atención o problemática. En este caso, la psicoterapia implica una interacción entre dos o más personas, generalmente se produce un abordaje atento, empático y comprensivo por parte del profesional de la salud mental, orientando su esfuerzo a la valoración psicológica de la persona que acude a recibir la atención, teniendo el propósito de ofrecer un espacio apropiado y cómodo para que la persona pueda externar sus problemáticas con la confianza de ser escuchado y beneficiarse del proceso como un método que ayude a combatir el malestar en cuestión. A grandes rasgos, la psicoterapia puede llevarse a cabo de manera individual o grupal, atendiendo familias, niños adolescentes y adultos.


Cada vez más en nuestra sociedad mexicana se ha ido valorando la importancia de la atención psicológica y la salud mental, precisamente por el incremento exponencial de los trastornos emocionales, la influencia psicológica de las enfermedades médicas, las condiciones adversas de la vida cotidiana, la inseguridad, las catástrofes, periodos de estrés prolongados, pérdidas significativas, etc. Por lo tanto, entendemos que el concepto de salud y bienestar del ser humano, no solo se sustenta en la ausencia de malestar físico, sino que abarca un estado más completo de equilibrio mental y emocional; de esta manera, la constante investigación del campo de la psicología, sociología, psiquiatría, antropología y la neurociencia, generan un vasto conocimiento respecto al comportamiento humano, la forma en la que piensan las personas, el proceso de las emociones y los sentimientos, así como todo aquello que contribuye para su bienestar. La relevancia de la investigación y los avances de la psicología y la psicoterapia, confirman cada vez más que el ser humano no funciona exclusivamente mediante procesos orgánicos y cerebrales, sino que detrás de cada acción hay un motivo que impulsa a la persona para que se suscite una conducta, el ser humano tiene la capacidad de atribuir un sentido a la vida, relacionar vivencias, construir patrones de comportamiento, hábitos, incrementar las aptitudes para la ejecución de una tarea, y modificar actos perjudiciales, de modo que es necesario que para llegar a un estado de salud adecuado, se atiendan los malestares/enfermedades de manera integral.



Algunos aspectos de la cultura, la desinformación, falta de difusión, y los problemas educativos, se han encargado de estigmatizar a lo largo de los años, lo que significa la atención psicológica y los procesos de psicoterapia, etiquetando a la persona que necesita de ayuda como alguien desadaptado, que se aparta de la normalidad, que reúne las características del “loco”, aquel que es diferente porque posee un mal ya sea congénito o porque en algún momento de su vida comenzó a padecer una enfermedad, que influyó en su raciocinio y en su manera de sentir. Afortunadamente, los esfuerzos de la psicología han contribuido para que entendamos que la psicoterapia no es exclusivamente un tratamiento destinado para abordar los trastornos mentales, e incluso, que realmente quien padece una problemática psicológica ya sea grave o moderada no deja de ser una persona, siendo así que los diagnósticos dejan de influir en la identidad de alguien, para convertirse en el nombre del padecimiento que la persona posee en ese momento de su vida. Es necesario que cada vez más se concientice a la población respecto a la importancia de la psicoterapia y a evitar ignorar esa sensación de pesar, congoja, tristeza, ansiedad o preocupación, fomentando entonces la elección de la psicoterapia como una medida viable para eliminar el dolor emocional, para lograr sobrellevar la pérdida de un ser querido, o para integrar estrategias que contribuyan para generar relaciones interpersonales o combatir los niveles excesivos del estrés.


Entonces ¿cuándo decido acudir a psicoterapia?, la respuesta tiene múltiples momentos y razones para tomar la decisión de atendernos a nivel psicológico, por ejemplo: al encarar un proceso de duelo, al presentar un estado de ánimo decaído de manera prolongada, al sentirse sobrepasado por la angustia que no podemos explicar, al perder la noción lógica sobre lo que acontece a nuestro alrededor, al buscar respuestas frecuentemente sobre aspectos existenciales, al no lograr concentrarnos en nuestras labores diarias, al buscar controlar reacciones de violencia en nuestro comportamiento, al querer entender el motivo por el que constantemente repetimos las mismas acciones y caemos en los mismos errores. Por lo tanto, razones hay muchas que nos pueden llevar a necesitar de un proceso de psicoterapia, ya sea por iniciativa propia o al ser incentivados por un familiar o una amistad, lo importante es abrazar la idea de asistir y comprometerse de manera responsable con el proceso de psicoterapia para obtener resultados confiables y duraderos, ya que la constancia y continuidad en un proceso de atención psicológica son aspectos claves que ayudarán a la efectividad del tratamiento.


Algo que es importante que consideremos al momento de elegir a un psicoterapeuta, es que conozcamos el estilo de trabajo del profesional, no quedarnos con dudas o inquietudes sobre el proceso de tratamiento que vamos a comenzar, debemos también entender que la psicoterapia no es el equivalente de una charla con un amigo o un familiar, sino que se conforma por diversos métodos consolidados a partir de los estudios clínicos, de modo que la postura del psicólogo deberá ser siempre profesional, imparcial y ética. En ocasiones, asistir a un proceso de psicoterapia puede resultarnos difícil debido a motivos como la distancia, el tiempo, la economía, etc., sin embargo, es necesario que al comenzar con un tratamiento psicológico prioricemos nuestra salud mental y busquemos medidas que nos ayuden a continuar con el proceso, comprendiendo que en muchas ocasiones es uno mismo quien elabora inconscientemente argumentos u obstáculos para truncarlo. En ocasiones la psicoterapia puede despertar sentimientos que ignorábamos o habíamos dejado en el pasado, mismos que pudieran contribuir para generar renuencia a continuar, no obstante, en cualquier caso, se sugiere externar todo tipo de inquietudes con la finalidad de que el psicólogo pueda orientar al respecto y acordar los ajustes que sean necesarios para que el tratamiento continúe y beneficie a la persona.
















Lic. José Ruy García Burnes

Psicólogo Clínico

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