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Artículos sobre Ayuda Psicológica

  • 1 jun 2023
  • 3 min de lectura

Te la pasas súper bien con tu amiga o amigo. Te despiertas un día y te das cuenta de que ¡te gusta!. No lo puedes creer, ¿en qué momento pasó? ¿Y ahora qué?


amistad
amistad

Te pones a pensar si en realidad te #gusta o es sólo que le aprecias y quieres demasiado por la #amistad. Aquí te dejo algunas pistas para distinguirlo:


  • Celos. Te incomoda el que venga y te cuente que le atrajo o que le gusta alguien más. No quieres ser su confidente en ese aspecto.

  • Se vuelve prioridad. Antes claro que le tenías en cuenta, pero ahora casi casi está en todo. Se encuentra en tus pensamientos la mayoría del tiempo.

  • La #amistad no se siente suficiente. Quieres pasar momentos con tu #mejoramiga o #mejoramigo de una forma distinta, en plan romántico. Te imaginas cómo sería su noviazgo.

  • Redes sociales. Estás al pendiente de si ya te respondió los mensajes, qué te dijo y sientes una eternidad por lo que tarda, también de qué piensa de lo que publicaste.

  • Te lo dicen. Puede que tú no te des cuenta de que haces las cosas diferente, como hablarle más bonito o tener más consideraciones, pero los demás sí.

  • Analiza las razones. ¿Desde cuándo crees que te gusta? ¿Te enteraste que a tu #amigo o #amiga le gusta alguien más y por ello te podrías sentir abandonadx? ¿Te sientes bajoneadx y/o insegurx por alguna situación y a lo mejor el tener una relación de pareja te brinde la seguridad y comodidad que necesitas?


Si te diste cuenta de que sí te #gusta tu #mejoramiga o #mejoramigo ahora te preguntarás qué hacer. La horrible confusión de decirlo o no, no te dejará en paz. A continuación te comparto qué puedes hacer al respecto:


  1. Acepta lo que sientes. Si lo intentas reprimir por pensar que arruinarás la #amistad, sólo te causarás malestar. Aceptarlo y comprender que es totalmente normal que te hayas #enamorado de tu mejor amigo o amiga te hará sentir mejor.

  2. Sé observador/observadora. No sabemos si a la otra persona también le pase lo mismo, fíjate en su comportamiento para darte cuenta. También te servirá para que vayas viendo cómo manejar la situación.

  3. Honestidad. Pretender que la #amistad seguirá siendo igual cuando sabes lo que sientes no es realista, tú no te sentirás igual y eso muy probablemente afecte la relación. El poder expresarle a tu amiga o amigo lo que sientes, aunque el resultado no sea favorable, te hará sentir liberadx y tranquilx.

  4. Respetar la decisión. Quizá jamás haya pensado que su amistad podría llegar a hacer una relación de pareja y que quiera pensarlo, está bien que lo haga para tener claridad. Sería lo más increíble si también siente lo mismo por ti, pero también está la opción de que no sea su deseo el estar contigo de esa manera.



El que puedas comunicar y expresar lo que sientes te puede ayudar a gestionar la relación que mantienen para que la tomes con madurez. Aparte, evitará que la posible decepción y frustración de no crear la relación de #amistad en algo más haga que asocies ese vínculo a una experiencia desagradable y hasta quizá tratando de manera injusta a tu #mejoramiga o #mejoramigo.


amistad
amistad

No te apures, no eres la primera persona y ni serás la última a la que le gusta su #mejoramigo o #mejoramiga. Es parte del convivir, de tener tantos momentos de complicidad y esto puede hacer caer en el #enamoramiento. El poder ser vulnerable con tu #mejoramiga o #mejoramigo y que te comprenda, que te escuche, que sepas que estará ahí para ti, que sabes que estás en bienestar por ser tú, que sientes que te cuida y se preocupa por ti, también es parte de cruzar esa línea de amistad.

El problema viene cuando no eres correspondidx, siempre puedes acudir con un #psicólogo o #psicóloga para que te sientas acompañadx en este proceso, conozcas tus opciones y tomes las decisiones convenientes para que te puedas sentir mejor.


Asociación Libre - Psicólogos en Guadalajara

Psicólogos y psicólogas atendiendo niños, adolescentes, adultos y parejas



 
 
 

Ser #madre es un trabajo de 365 días, las 24 horas y los 7 días de la semana. ¡Es demasiado tiempo! Uno pensaría: ¿cuándo hay descanso?. Y muchas #mamás amamos ese trabajo y deseamos ser las mejores. Pero, ¿qué pasa cuando nos topamos con tanta información y de tantos lados? En este artículo podrás encontrar una orientación desde un punto de vista tanto profesional como de mamá.


Al ser #mamás nos llegamos a preguntar si lo que estamos haciendo está bien, si lo que hacemos como #madre es suficiente para hacer que nuestros hijos o hijas crezcan como buenas personas, si estamos teniendo una buena crianza y a la larga no les causaremos traumas.


maternidad
maternidad

Es muy cansado y abrumador tener tantos pensamientos propios de qué y cómo se hace para ser una buena madre y súmale que aún ni siquiera ha nacido tu #hija o #hijo y ya comienzas a escuchar qué debes y qué no comer, cómo hay que dormir, qué actividades ya no puedes realizar, etc. Una vez que ya nació hay que escuchar a todas las personas que sienten la necesidad de compartir lo que ellxs creen que es mejor para tu bebé y en muchas ocasiones se agradece y más cuando eres primeriza. La diferencia en que te angusties o lo tomes con calma por tanta información que llegas a recibir está en que tú puedas tener claro qué es lo que a ti te funciona como #madre y cómo deseas criar a tus hijxs de una manera consciente.


No existe en sí un manual que nos diga cómo ser madre, sin embargo sí hay pautas que podemos llevar a cabo para tener una maternidad que nos haga saber y sentir que lo estamos haciendo bien. Aquí te dejo 8 pautas que te servirán para lograrlo:


  • Conócete. Si tú aprendes a reconocer cuando algo te está molestando y sabes qué hacer al respecto por consiguiente obtendrás el mantenerte en equilibrio.

  • Mantente sana. Necesitas estar bien física, mental y emocionalmente. Crea buenos hábitos; haz ejercicio, ten hobbies, crea espacios para ti, alimentación balanceada, ve a #psicoterapia.

  • Regula emociones. Todas las emociones son necesarias, reconócelas, déjalas estar, identifica de dónde provienen y haz algo al respecto.

  • Paciencia. Respira conscientemente en vez de gritar o perder el control de ti. Incluso puedes retirarte del lugar para que puedas tranquilizarte y después volver. Pide disculpas, explica lo sucedido contigo y hasta tu hija o hijo, dependiendo de la edad, te pueden decir qué les parece que puede funcionar y así de paso también les enseñas a fomentar su criterio.

  • No controles. Recuerda que son individuos. Sí, sí son nuestros hijxs y somos los responsables de guiarles, educarles, pero también de escucharles y comprender que también deben aprender a tomar sus propias decisiones; acompañarlos desde el amor y no desde el control.

  • Comunícate. Escucha lo que tienen para decirte. Ten apertura a lo que no les parece. Juntxs tengan retroalimentación para crear cambios. Practica la comunicación asertiva.

  • Conecta. Encuentra actividades que generen unión, confianza y cercanía. Juega de verdad, diviértete con ellxs.

  • Límites. Claros, congruentes y estables. Les brinda organización y seguridad. No los generes del miedo o amor condicionado.



No te preocupes si te va costando trabajo el realizar varias o todas las pautas anteriores, es completamente normal que sea así porque no estás acostumbrada. Sé paciente contigo.

Criemos hijas e hijos conscientes, sanos en todos los sentidos y para ello requerimos primero hacerlo con nosotras para poderles enseñar.

maternidad
maternidad

Acuérdate que no hay madres perfectas, sólo eres tú y eso es lo perfecto. Tu #hija o #hijo tendrá lo que necesita contigo siendo su #mamá que practica lo que se expuso en este artículo. Si en algún punto sientes que el ser #madre y todo lo que conlleva te sobrepasa, asiste con una #psicóloga o #psicólogo para que te sientas orientada y vayas descubriendo los pensamientos y emociones que te van impidiendo ser la mamá que tanto tú como tus hijos y/o hijas necesitan y no “morir” en el intento.


Gracias por leer nuestro artículo.


Asociación Libre, Psicólogos y psicólogas especialistas.



 
 
 

No solo quedaron daños fisiológicos, como no poder respirar o que aún no volviera del todo el sentido del gusto. La #pandemia también ha dejado #consecuenciaspsicológicas relevantes. Continúa leyendo para seguirte informando y orientando al respecto.


Las personas que se contagian de #Covid19 tienen un alto riesgo de desarrollar ansiedad y depresión. Yéndonos a datos estadísticos, de entre el 31%-38% de la gente contagiada presenta síntomas de depresión, los síntomas de ansiedad están en un 22% a 42% y el 20% tiene síntomas obsesivos-compulsivos. ¿A qué se debe? Los síntomas relacionados con pensamientos obsesivos y que te llevan a acciones compulsivas se derivan del temor a infectarse y por eso se vuelve una necesidad constante el lavarse las manos repetidas veces, limpiar las superficies a detalle, usar protección excesiva, etc. ¿Y los síntomas de ansiedad y depresión? Éstos tienen que ver con el distanciamiento #social, dado que conllevan sentimientos de desesperación, incertidumbre y miedo. También con pérdidas de trabajos y/o disminución de ingresos.


pandemia
pandemia

Otra de las #consecuenciaspsicológicas es el estrés y agotamiento ocasionado por el trabajo en casa (#homeoffice). Muchos podrán decir que hasta les queda mejor el trabajo de esta manera porque no tienen que trasladarse, porque pueden tomar descansos, porque pueden hacer otras cosas, etc., sin embargo se tiene que tomar en cuenta que no se está conviviendo en espacio con otras personas y esto no nos ayuda, que quizá no se esté teniendo el mismo rendimiento, que se tiene que pagar el #internet, que probablemente se le dedique más tiempo del que se asistiría en oficina, etc.


La violencia intrafamiliar es otra de las #consecuenciaspsicológicas, ya que no se había estado acostumbrado a convivir la mayoría del tiempo con los integrantes de la #familia y mucho menos el tener que cuidar de los hijos aunque estuvieran en la escuela, ni estar presente en casa estando en horario laboral. Probablemente hasta se inició o aumentó el consumo de sustancias dañinas porque fue la manera que se encontró para evitar los conflictos.


El #aislamiento voluntario, o involuntario al principio de la #pandemia, también conlleva #consecuenciaspsicológicas como lo son los trastornos mentales anteriormente mencionados. No poder convivir con gente, perder comunicación con amigos, tener que dejar de realizar tus actividades cotidianas, entre otras, son cosas que causan los síntomas de estas enfermedades. No querer salir por miedo a que personas mayores con quienes convives se enfermen van haciéndote sentir que no puedes continuar con tu vida como muchos ya lo están haciendo en la actualidad y provocan los sentimientos ya dichos.

El estrés postraumático también es parte de las #consecuenciaspsicológicas. Las personas que estuvieron internadas en hospitales lo pueden llegar a padecer y también gente que sus familiares fallecieron por la #pandemia.


Pero entonces después de saber todas estas #consecuenciaspsicológicas, ¿qué podemos hacer al respecto para sentirnos mejor o no caer en alguna de ellas? Aquí te dejo algunas recomendaciones:


  • Identificar cuando estamos teniendo pensamientos obsesivos y conductas compulsivas relacionados con la limpieza. Usar la protección requerida para cuidarnos. Podemos preguntar a alguien más si sentimos que estamos exagerando.

  • Recuperar y mantener comunicación con #amigos, no necesariamente tienes que salir. Conversar a través de redes sociales también funciona.

  • Reducir el sedentarismo. No se tiene que tener un gran plan, basta con salir a caminar.

  • Hacer pausas cuando te sientas estresado. Realizar #ejercicio para oxigenarte te hará sentir más tranquilx.

  • Dormir las horas necesarias dependiendo la edad. Al ser adulto son mínimo 7 horas.

  • Tener #hobbies. Es fundamental realizar actividades que te gusten y que causan relajación.

  • Reducir la exposición a la información de noticias. Puedes determinar una hora en específico en el día para verlas.

  • Evitar sustancias tóxicas e identificar el para qué se está queriendo hacer el consumo.


efectos psicológicos de la pandemia
efectos psicológicos de la pandemia

Actualmente en el año 2022 seguimos sufriendo o padeciendo por casos de Covid-19 o variantes, pero también tratamos de continuar con la vida cotidiana. Es necesario seguir cuidándonos, hacer caso a las recomendaciones gubernamentales y hacer lo que esté en nuestras manos para sentirnos mejor. Cuando sintamos que no podemos con lo que nos está pasando siempre tienes la opción de asistir con una #psicóloga o #psicólogo para que nos pueda orientar o ayudarnos a fortalecer nuestra resiliencia.



Referencias

  1. Nakamura ZM, Nash RP, Laughon SL, Rosenstein DL. (2021). Neuropsychiatric complications of COVID-19. Curr Psychiatry Rep. 23:25.



Gracias por leer nuestro artículo.


Asociación Libre, Psicólogos y psicólogas especialistas.

 
 
 
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