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Artículos sobre Ayuda Psicológica

  • 27 may 2021
  • 3 Min. de lectura

Es frecuente escuchar la preocupación, por parte de algunos padres, sobre la forma en la cual está teniendo lugar la #educación de sus hijos, pensando en las clases en linea y la #educación a distancia, lo que los lleva a buscar y preguntar por consejos, técnicas o estrategias, que hagan de este proceso, uno que tenga el mejor resultado posible.


educación en línea


Sin embargo, en esta búsqueda por los mejores métodos y las mejores estrategias; entre tanto ruido y cumulo de información, opiniones por parte de #especialistas y personas involucradas en el ámbito educativo, pasamos por alto un punto muy importante, y es el hecho de que nos encontramos ante una situación inédita, para la que nadie estaba preparado, ni a nivel teórico ni a nivel operativo. El trabajo a distancia y las clases por #internet, eran temas hacia los cuales nos sentíamos completamente ajenos, que veíamos lejanos o que relegábamos para grupos muy particulares de la población. Por lo que las decisiones que se han ido tomando en estos momentos, para confrontar la situación actual y continuar con la formación académica, son las que cada uno desde su posición, ha considerado como las más pertinentes.


Los #modeloseducativos que se han ido implementando son los que las instituciones han vislumbrado como los más favorables o que mejor se adaptan a sus modelos de trabajo, se han ido construyendo sobre la marcha, y lo cierto es que no hay certeza alguna de que sean los mas adecuados. De allí el descontento e inconformidad al momento de ver las estrategias de trabajo que algunas instituciones tienen, sobre todo las que se relacionan con la #educación.


¿Cuántos padres no se han molestado por la forma en que los profesores imparten las clases, aludiendo al hecho de que no es el método adecuado? Aunque lo cierto es que aún no se ha encontrado alguno. Profesores y alumnos se encuentran ante una misma situación de descontento. Del lado de los profesores, no había, en su gran mayoría, una condición previa de capacitación que les ayudara a afrontar la situación actual para poder continuar con sus clases de manera regular, es decir, no había protocolos de trabajo que los preparan a un nivel técnico. Y en muchos casos, no se contaba con las condiciones materiales adecuadas para poder desarrollar su trabajo.


Por el lado de los alumnos, es común escuchar cierta apatía, desencanto o frustración por la forma en que se han ido desarrollando las clases y las dinámicas de trabajo, en donde el aburrimiento o el tedio puede llegar a ser una constante. La condición de la rutina, aunada al confinamiento, ha traído consigo que episodios de #ansiedad o #depresión sean cada vez mas comunes.


educación a distancia


Al enfrentarnos a una situación inédita, no podemos tener certezas sobre los métodos correctos de hacer las cosas, no hay modelos a seguir ni protocolos a implementar, estamos ante una situación que nos tomó a todos por sorpresa y de la que todos estamos aprendiendo, nadie estaba capacitado para ella. Por lo que lo único que nos queda, es mostrar empatía por aquellos que se esfuerzan por hacer su trabajo lo mejor posible, pienso en los profesores, trabajadores y #padres de familia. Pero también en los alumnos, para quieres no es fácil pasar un día tras otro viendo a un monitor sin el más mínimo contacto social, ¿cuántos estudiantes ni siquiera conocen a sus compañeros de escuela o han tenido graduaciones en pleno confinamiento? Encontrar motivación para continuar con los estudios, en esas condiciones, se vuelve más difícil cada vez y es en si mismo ya un logro.


No es poco frecuente escuchar, que gran parte del malestar que sienten las personas actualmente, se relaciona con un sentimiento de poca productividad o de que no se esta haciendo lo suficiente, de que las cosas no van bien o se podrían hacer mejor. Ante esto solo hay algo que se puede hacer o decir, por un lado es reconocer que estamos haciendo nuestro mayor esfuerzo, y por el otro, que lo hacemos de la mejor manera posible.

 
 
 
  • 21 ago 2020
  • 2 Min. de lectura

Pubertad y adolescencia

Hablar de #adolescencia nos invita a pensar en el desarrollo juvenil, el conflicto, la crisis, el estirón, la edad de la punzada, etc. Asimismo, “la personalidad adolescente” es aceptada comúnmente, como una transición natural hacia la identidad adulta. Justo en la #pubertad la vida del #niño se re-organiza de tal forma que introduce al joven en una metamorfosis biológica, psicológica y social, lo que implica una transformación total de su #identidad, #autoestima y #valores. Ya desde los años 70´s los psicoanalistas Aberastury & Knobel, propusieron el “trastorno normal de la adolescencia” como una manera de explicar este proceso. Donde señalaron qué debido a la multiplicidad de cambios físicos vividos por el #adolescente, así como “los duelos” elaborados inconscientemente durante esta etapa de la vid, organizan y caracterizan la personalidad de los #jóvenes adolescentes.


¿Pero a que duelos se refiere?


Desde el psicoanálisis el duelo es algo que va más allá de un #dolor de orden psíquico, un pesar o una aflicción. Que sin embargo supone un desafío hacía la propia estructura de la persona. Por ejemplo, en los adolescentes el rol #infantil frente a sus padres, la pérdida del cuerpo infantil, así como la fantasía omnipotente de los padres de la infancia. Son duelos necesarios que el adolescente debe de transitar ya que no puede ignorarles, lo que orillan al joven a enfrentar las frustraciones de la vida, con sus propios recursos y #aptitudes.

Contexto que en muchas ocasiones modifica profundamente la relación con sus padres y familiares. De ahí que las fantasías en la adolescencia ocupan un lugar muy importante ya que en ellas se expresa el aún latente “fantasma omnipotente y narcisista” que el adolescente en ocasiones necesita ser, para tolerar la demanda a la cual es sometido por el entorno.


Crecer no es fácil y el joven, al ser incapaz de renunciar a la satisfacción narcisista que se vive en la infancia, procurará recobrarla de manera temporal proyectando frente a él, un ídolo o ideal para seguir e imitar. El cual dicho de otra forma; no deja de ser, el sustituto del narcisismo perdido de su infancia. De ahí que la identidad, autoestima y valores del joven se ponen en juego bajo esta transición. #Personalidad y comportamiento que para los adultos puede parecer errático o infantil, por otro lado también denota un repertorio de creatividad sorprendente. Un poco de locura, cordura y crisis en una persona que antes fue un “tranquilo niño o niña”.

“La adolescencia es el periodo de tiempo que cada persona se toma para curarse de los cambios y crisis que la pubertad despertó e inauguró”.



Psic.Omar Ramirez.

Psicólogo de Niños, adolescentes y adultos 

Asociación Libre - Psicólogos en Monterrey 



 
 
 

Las personas con discapacidad desarrollas afectos y vinculación.

"¿Acaso sienten?" Pareciera ser la pregunta implícita de la población general al tocar el tema de la vinculación de las personas con #discapacidad sobre todo con aquellas personas diagnosticadas con #Autismo. La intuición no dispersa esta duda, incluso si se habla de #niños y niñas.

Dejemos de lado por un momento la terrorífica realidad estigmatizada por las nociones de las poblaciones de personas con discapacidad, y todo lo que ello conlleva en la vida cotidiana; Desde discriminación educativa y laboral, pasando por burlas en todo tipo de esfera social, hasta llegar a la duda de si estas personas son capaces de sentir algún tipo de #afecto. Este ultimo punto es de suma importancia para la practica clínica. Los ejemplos son abundantes. Niños que han sido diagnosticados con discapacidad han sido causa de la angustia de sus padres, angustias que necesariamente tienen que ver con su vinculación con el niño.

"Es que el médico me dijo que es muy común que los niños como mi hijo sean mas agresivos", "Es que veo que le molestan mis abrazos, lo abruman", "¿Por que no me mira a los ojos?" Son algunas de las demandas de amor de los padres hacia sus hijos, en donde se llega a una especie de objetivación de la persona con discapacidad. Se deja de ser persona en el momento en que los demás le empiezan a tratar con una automatización afectiva, con el único propósito de pretender hacerle bien. ¿En que punto la consideración por la persona con capacidades diferentes se vuelve un obstáculo para la vinculación afectiva? ¿En que punto les es permitido sentir?


Hay diferentes formas de manifestar afectos.

Esto puede derivar en dos grandes formas de ver la vinculación afectiva de la persona con discapacidad; Por una parte la "no responsabilidad" del afecto y por otra "la exigencia" de un afecto (y su expresión, claro esta) convencional.

La primera forma es común en las practicas institucionales, en donde se promueve propaganda "científica" que valida la toma de responsabilidad de la vinculación afectiva por parte de las personas con discapacidad. Esto es, en pocas palabras, el ya clásico "No tiene la culpa de su sentir", "Lo que dice que siente, en realidad no lo siente", "No se pueden hacer cargo de sus emociones". Es por demás deshumanizador pretender dar cuenta de las emociones de otra persona, mucho más si se hace desde el pedestal del conocimiento; Es realmente erróneo pensar que la persona con capacidades especiales no tiene sentimientos, al igual que decir que no es posible que se pueda hacer cargo de ellas.


La familia y escuela en la vida de las personas con discapacidad.

La segunda forma es común en el seno de los vínculos cercanos de la persona con discapacidad, en donde parece que se le exige una forma "convencional" de mostrar sus emociones, que usualmente responde a una suerte de verbalización de las emociones. "Es que no me dice que me quiere", "no me demuestra su #cariño", "no se que es lo que siente por mi" Son quejas que se dan debido a esta expectativa, que dicho de forma sencilla, simplemente es idealizadora. Muchas de las personas con capacidades especiales presentan dificultades en la cuestión del lenguaje, lo cual vuelve difícil pensar que toda su vinculación deba de darse por medio de la verbalización, dejando de lado la posibilidad de millones de formas de expresión sentimental.

Es por esto que se vuelve pertinente una #reflexión en torno a la posibilidad de otras formas "no convencionales" de vinculación afectiva, sobre todo si tenemos en cuenta que estas personas con capacidades especiales tienen la posibilidad de hacerlo. La vinculación no es realmente convencional, es una discapacidad en sí misma.



Autor del artículo: Psic. Gabriel Chávez


Psicólogos de niños, adolescentes y adultos.


Asociación Libre - Psicólogos en Guadalajara

 
 
 
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