top of page

Artículos sobre Ayuda Psicológica

  • 26 oct 2023
  • 3 Min. de lectura

En la vida actual, tener #pareja ha pasado de ser una “necesidad” social a ser una elección personal, pero en este artículo se hablará desde el punto de elegir estar querer con alguien sentimentalmente.

Muy probablemente exista alguien en tu vida que te preguntas ¿por qué rayos no tiene pareja si es tan buena persona? O ese alguien eres tú ahora mismo.



En muchas de las ocasiones podemos llegar a creer que hay algo mal con nosotros y por eso NADIE quiere andar con nosotros, que si soy demasiado tal, que si me falta algo físico, etc. A continuación, veamos algunas características que tienen que ver contigo para no tener pareja:



  • Baja autoestima. Piensas que los demás son mejores que tú, así que ¿para qué estar con alguien que te hará recordar esto todos los días? Inconscientemente sientes que no mereces ser amadx.

  • Realmente no estás abiertx. ¿Te ha sucedido que estás a punto de andar con alguien y mejor decides que no? Quizá sea que estás huyendo para que no te causen daño.

  • Inseguridad. Te angustia lo que vayan a pensar y decir de ti. No toleras que te critiquen o te rechacen.

  • No sabes lo que quieres. Puedes encontrarte con muchos buenos prospectos, pero si no sabes qué quieres, no podrás estar con nadie.

  • Malas experiencias. Las personas con las que has estado, definitivamente no te han dejado “buen sabor de boca”, así que prefieres no estar con alguien, que tu experiencia te dice, que obtendrás más de lo mismo.

  • Expectativas altas. Idealizas a quién quieres tener como pareja y esto es irreal, no hay nadie con todo bueno o todo malo, somos seres humanos con ambas partes. Tampoco las relaciones funcionan como nos las han pintado los medios. Es una buena excusa para alejar a las personas y no tener que exponerte a intimar con nadie y que se den cuenta de tus propias carencias.

  • Autoexigencia. Tu perfeccionismo no te deja cometer errores y lo mismo harás con los demás. Deseas alcanzar un ideal de perfección que no existe y que te hace daño.



Seamos realistas, no todo tiene que ver contigo, puedes no encajar en ninguna de las características anteriores y aún así no tener #pareja porque puede que las personas con las que te vas relacionando sí encajen en ellas y lo mejor es que no estés dispuestx a estar con alguien para “completarlo”, ya que cada quien es responsable de completarse a sí mismo y no esperar a que alguien nos “llene”.



Te propongo algo, cambiemos la pregunta de ¿por qué no tengo #pareja? a ¿para qué quiero tener #pareja?. Cambia mucho el sentido y usualmente no nos lo cuestionamos.


Las personas nos emparejamos para obtener felicidad. Una vez cubiertas las necesidades básicas para sobrevivir, también se desea cubrir las necesidades afectivas y sociales, muy importantes para el bienestar. Aquí te las platico:


  • Necesidad afectiva: Sentirnos amados y amar es algo fundamental. Mostrar el afecto, recibirlo, sentir apoyo y comprensión.

  • Necesidad social y de pertenencia: Somos seres sociales, necesitamos de los demás, sentirnos vinculados a personas que nos enriquezcan. Sentirse parte de algo.

  • Necesidad de contacto sexual: En lo básico, es para la supervivencia de la especie. También hay necesidad de intimidad corporal, se busca el placer.




Para concluir, después de todo lo visto anteriormente, lo cierto es que la mayoría de las personas preferimos tener una pareja, alguien con quien poder crecer, construir un proyecto de vida y compartir afecto. Una pareja sana genera bienestar y estabilidad. Siempre será tu elección estar o no con alguien, pero si te encuentras en la confusión de “¿por qué no tengo #pareja?” puedes acudir con una #psicóloga o #psicólogo para recibir orientación al respecto.






Psicóloga Itzel Trejo

Atención psicológica niños, adolescentes, adultos y parejas

Asociación Libre - Psicólogos en Guadalajara





 
 
 
  • 28 sept 2023
  • 3 Min. de lectura

Crisis existencial

¿No sabes para qué y por qué estás viviendo? ¿Lo que haces ya no te hace feliz? ¿Quién arriba de la adolescencia no se ha preguntado cuál es el #sentido de la #vida? Esto es totalmente normal en cualquier etapa de la vida. Si quieres saber en qué consiste, a qué se debe y qué hacer con ello, sigue leyendo para que sepas más al respecto.


En algún punto de nuestra vida hemos sentido algo complejo de explicar, algo que quizá no comprendemos en ese momento, una angustia sin razón aparente, a esto le podemos llamar vacío existencial. Cuando está esa sensación de que algo #falta en nuestra vida no nos deja vivir en paz y no podemos tener bienestar emocional. La crisis existencial está vinculada al proceso de crecimiento y maduración.


Pero, ¿cómo saber si estoy teniendo una #crisis #existencial? Lee los siguientes síntomas para que puedas reconocerla:

  • Sensación de insatisfacción aunque todo esté bien externamente.

  • Frecuentemente aburridx.

  • Anhedonia, o sea que ya no disfrutas de lo que antes sí.

  • Agotamiento emocional.

  • Sientes que debes de darle un vuelco a tu vida, sólo que no sabes cómo.

  • Te sientes extrañx, hasta como si no fueras tú.

  • Ni cambiar tus hábitos te satisface por completo.


Cambio de carrera, trabajo o pareja

¿Por qué puede suceder esta #crisis #existencial? Aquí te dejo algunas razones:


  1. Rutinas: Es muy común que la mayoría tengamos rutinas, haces lo mismo casi todos los días porque se requiere y muchas veces sólo lo hacemos debido a que estamos acostumbrados y no va teniendo un #sentido, pero ¿te has cuestionado con qué finalidad lo haces? ¿Estás realmente consciente de todo lo que realizas?

  2. Falta de autoconocimiento: Esta falta ocasiona que lo que hacemos y las personas con las que nos relacionamos no tengan un #sentido real. Cuando no se sabe lo que se quiere y/o tampoco lo que vamos sintiendo aparece este #vacío.

  3. Duelos: Ya sea por perder a un ser querido, a la pareja, amistades, trabajo, etc. nos puede causar esta sensación y muchas preguntas al respecto debido a la inmensa tristeza.

  4. Hacer lo que no deseamos: Muchas veces lo que hacemos es para cumplir las expectativas de los demás y no sentir que los decepcionamos, aunque no nos sentimos cómodos haciéndolo. Por ejemplo, estar en un empleo sólo por estatus cuando no te llena.

  5. Sin motivaciones: Cuando no creamos propósitos en la vida ni tenemos metas es muy probable que experimentemos esta #crisis.

  6. Cambios: Cuando está por sucedernos un cambio muy relevante podemos sentir este vacío, dado que está la incertidumbre de no saber qué pasará.


Algunas pautas que se requieren tomar en cuenta para combatir este sentimiento de #vacío #existencial son las siguientes:


  1. Identificación: Haz un análisis profundo para que sepas qué es ese faltante en tu vida. Pregúntate desde cuándo te sientes así, qué estaba pasando alrededor, qué es lo que te gustaría que fuera distinto.

  2. Cambia esquemas cognitivos: Lo que crees es lo que le va dando sentido a tu mundo, pero en una crisis esos esquemas ya no funcionan, dejan de ser adaptativos y por ello se necesitan cambiar.

  3. Psicoterapia: La #psicóloga o el #psicólogo no te dirá qué hacer, sin embargo sí te guiará para que puedas salir de la crisis existencial.

  4. Aceptación: Ser consciente de que los cambios en la vida son buenos te ayudará para cambiar la perspectiva.

  5. Deja de hacer cosas por los otros: En ocasiones hasta lo hacemos sin darnos cuenta, ya que estamos acostumbrados. Haz una lista de lo que haces para que te des cuenta de qué tanto es así.

  6. Mindfulness: Esta técnica te permitirá hacer introspección, así al centrarte en ti, escucharás a tu mente.

En la crisis existencial nos replanteamos nuestra existencia, nuestro sentido de vida. Cabe destacar que hasta llega ser algo bueno porque es “esa piedrita en el zapato” que te hace saber que algo necesitas hacer distinto, deja de ser algo positivo cuando lo dejas estar más tiempo del que debería y es porque no le das respuestas a este cuestionamiento interno. No dudes en acudir con un #psicólogo o #psicóloga para que te pueda orientar al respecto.




Psicóloga Itzel Trejo

Psicóloga de niños, adolescentes, adultos y parejas

Asociación Libre - Psicólogos en Guadalajara



 
 
 
  • 14 sept 2023
  • 3 Min. de lectura

Actualizado: 18 sept 2023


Psicología y problemas familiares

“Ya me enojé con mi #papá”, “Mi #mamá no me entiende”, “No aguanto a mi #hermano o #hermana”. Seguro te ha pasado que has tenido inconvenientes con algún miembro de tu #familia, sino es que con todos, y muchas veces no sabemos qué hacer. Sigue leyendo para que por fin tengas soluciones.


Desde que nacemos tenemos que convivir con nuestra #familia. Lo que vemos y lo que aprendemos nos parece “normal”, estamos acostumbradxs, pero eso no quiere decir que sea lo más sano. Lo que sí es totalmente normal es que existan conflictos #familiares, dado que todos pensamos de distinta manera.


En cuanto a la clásica frase que se nos ha dicho de “es tu #familia y la tienes que querer”, ¡no es verdadera! ¿Por qué tendrías que querer a alguien que no te cae bien, que quizá ni te trate bien? El que sea tu #familia no quiere decir que te puedan tratar de una mala manera y que tengas que estar ahí incondicionalmente.


En fin, déjame contarte acerca de un psicoanalista llamado Donald Meltzer que habla de 4 tipos de #familias.


  1. #Familia integrada. Los roles son flexibles y se fomenta la capacidad reflexiva. Cada miembro puede pensar diferente sin que exista problema por ello. Se aceptan las críticas. Hay un equilibrio entre el individuo y el grupo.

  2. #Familia aislada. Sobresale la individualidad, por lo tanto se causa un deterioro de la identidad grupal. Las interacciones dentro de la familia son superficiales.

  3. #Familia aglutinada. Existe lo contrario del punto anterior, hay falta de identidad propia, la persona como individuo tiene poca importancia. Puede haber sensación de que uno no puede salir de la estructura #familiar.

  4. #Familia uniformada. Tendencia a la sumisión. Las interacciones son rígidas. Prevalece la autoridad. Mucho control y poco análisis.


Convivencia familiar saludable

Reconoce qué tipo de familia tienes para que puedas empezar a solucionar el conflicto. No obstante, si crees que ya has intentado de todo y sigues sufriendo, aquí te dejo 7 consejos para lidiar con tu familia:


  • Identifica qué es lo que te causa malestar. En muchas ocasiones pensamos en algo, pero en sí tiene que ver con lo que hay detrás. Por ejemplo: Situación —> Mamá sólo me habla de lo que hago mal. Lo que hay detrás —> Aparte de que es cansado, tú también puedes llegar a creer que realmente lo haces mal, incluso que no sirves. Y eso es lo que verdaderamente te ocasiona malestar.

  • Sé empático. Tus #papás tienen una historia detrás y que probablemente no sean conscientes de cómo se comportan debido a ello. Si tienes hermanos y/o hermanas, aunque tengan los mismos padres lo viven de forma distinta. Eso te ayudará a poder ser comprensivx.

  • Comunícate asertivamente. Ten claro lo que quieres decir, cuáles son tus objetivos. Haz saber lo que tú sientes y piensas, escucha lo que tienen para decir, lleguen a acuerdos.

  • Regula emociones. Reconoce lo que vas sintiendo en el momento del conflicto para que respondas de la mejor forma posible, por ejemplo: si ya sabes cómo te pones cuando te enojas y que eso sólo lo empeora, busca lo que te funcione para no hacerlo, como retirarte del lugar haciéndole saber a la otra persona que lo harás y que después regresarás a hablar.

  • Límites. No respondas al conflicto, se requiere mínimo de 2 para que exista. Sé claro, congruente y directo. Tienes que saber qué es lo ya no estás dispuestx a seguir aguantando.

  • No te sientas culpable. O quizá no dejes que te hagan sentir así. Es muy común debido a que cuando algún integrante de la familia hace algo distinto en la dinámica es señaladx de ser el malvadx. Chantajes y manipulaciones hacen que sintamos culpa. Piensa en si realmente le estás haciendo daño a alguien como para sentirte así.

  • Analiza la situación. Si consideras que tu salud física y mental está en riesgo, si notas que tu vida pudiera estar en riesgo y ves que los #familiares seguirán siendo así, piensa seriamente en poner distancia.




El sentirse no vista/visto, creer que no es importante lo que decimos, pensar que no se tienen opciones con la situación #familiar no tiene por qué seguir siendo de esa forma. Ten en cuenta que los demás no van a cambiar sólo porque sí, pero tú sí puedes hacerlo y eso hará totalmente la diferencia.



Por lo tanto, se tiene que hacer consciencia de lo que nos está molestando, con lo que no se está cómodx para que partiendo de ahí se pueda generar un cambio. Si tienes problemas con algún #familiar que ya no sabes ni qué hacer, asiste con un #psicólogo o #psicóloga para que te pueda orientar en el tema y logres el bienestar que mereces.






Psicóloga Itzel Trejo

Psicóloga de niños, adolescentes, adultos y parejas

Asociación Libre - Psicólogos en Guadalajara








Referencias


Meltzer, D. (1986). The analytical world: institutions and limitations. Journal of Analytical Psychology, pág. 263-265.



 
 
 
bottom of page