top of page

Artículos sobre Ayuda Psicológica

  • 19 nov 2020
  • 4 Min. de lectura

Actualizado: 26 nov 2020


En este artículo encontrarás las características principales de las personas que cuidan tanto de los otros que se olvidan de sí mismas. Las repercusiones, consecuencias y recomendaciones.


Seguramente has conocido o eres de las personas que siempre están ahí cuando se les necesita, #cuidan de los demás con un gran compromiso y apasionamiento que pueden llegar incluso a “adivinar” nuestras necesidades antes de que siquiera se las hayamos transmitido.


¿Porqué una persona puede llegar a olvidarse tanto de sí misma y dejar de lado sus propias necesidades por ser un cuidador?


En muchas ocasiones, las personas con el #sindromedelcuidador tuvieron una infancia en la que tuvieron que hacerse cargo de alguno o algunos de sus hermanos, o bien fueron figuras en las que sus padres se apoyaban, contándoles sus problemas e incluso pidiéndoles consejo y guía.


Lo qué hay detrás del #iíndromedelcuidador es un profundo deseo de #aceptación y reconocimiento por aquello que se hace por los demás. El cuidador puede literalmente quitarse el bocado de la boca para dárselo a alguien más, no dormir, estar en múltiples actividades para intentar llenar no solo su propio vacío sino también el de los demás cayendo en actitudes sobre protectoras y de extremo cuidado.


El problema empieza aquí cuando el #cuidador se siente poco valorado o ve que por más esfuerzos que haga la o las personas a las que cuida aún se sienten insatisfechas. La gente tiende a acostumbrarse tanto a sus cuidados que lo ven como algo “normal” en él o ella y creen que así es su carácter y personalidad por lo que ya no les llama particularmente la atención o se olvidan de ser agradecidos porque consideran que es solo una parte de lo que el cuidador siempre acostumbra a hacer se lo pidan o no.

¿Porqué si es tan buen cuidador se olvida de sí mismo?

Esto es debido a que como ya mencionamos el #cuidador se siente poco valorado y eso lo hace revivir momentos de su #infancia en donde tal vez debido a las circunstancias se le exigía de más y tenía que buscar cada vez nuevas y mejores maneras de dar respuesta a ello.


Recordemos que el #amor de un niño hacia sus padres es de los pocos que llegan a ser incondicionales y el niño se encuentra inconscientemente dispuesto a hacer todo por ser validado en su circulo más temprano e importante que es su familia.


Al #cuidador no le gusta ser cuidado ya que para él la expresión de una necesidad está ligada o es sinónimo de debilidad y flaqueza por lo que cuando alguien intenta hacer algo por él tiende a no aceptarlo o a sentirse más comprometido con la persona y a buscar la forma de devolver el favor, si se puede hasta tres veces más. Por otro lado, el cuidador vive con un profundo sentido de abandono y de incomprensión porque cree que nadie se detiene a pensar en él y en lo que necesita, de lo que no se da cuenta es que generalmente cuando la gente hace esto él mismo los descalifica o no acepta ayuda por la gran necesidad de sentirse fuerte y proveedor.

¿Qué consecuencias tiene el vivir con el síndrome del cuidador?


El #cuidador como amigo es incondicional. Aporta todo lo que puede a la relación; va por sus amigos aunque vivan al otro extremo de la ciudad, les presta dinero aunque no se lo paguen, intenta cuidar cada detalle de las vidas de sus amigos e influir en ellos para que tomen lo que él considera la mejor decisión.


Como #pareja, un #cuidador podría quedar exepcionalmente con una pareja dependiente. Ya que mientras el dependiente necesita de alguien que le ayude a tomar decisiones y se haga responsable de él o ella el cuidador será feliz organizando y complaciendo al dependiente. El problema surge nuevamente con una creciente sensación de no ser valorado, de fatiga excesiva y de falta de tiempo para sí mismo de las que el #cuidador se queja y que una parte de sí mismo desea encontrar.


Como #padre el #cuidador sobreprotegerá al hijo dándole a su vez la sensación de inutilidad y poca valoración que él mismo ha padecido. Se encontrará siempre con la disyuntiva de soltar o no a su hijo porque cree que es demasiado pronto o que no está listo.


Existen relaciones entre #hermanos donde uno de ellos, el #cuidador, ocupa el lugar de padre y toma las decisiones por toda la familia, esperando que éstos le reconozcan y sigan sus instrucciones, por lo que cuando viene el reclamo de “tú no eres mi padre/madre” el cuidador no puede más que sentirse ofendido y desalentado por lo que considera un descaro o una falta grave de agradecimiento.


Tener el #sindromedelcuidador es desgastante y cansado en cualquier etapa de la vida. Es una constante lucha y un olvido de sí mismo que puede incluso generar graves problemas de salud.


¿Y ahora qué hago?


Si detectas en ti conductas de un #cuidador excesivo es necesario hacer una revisión de tu historia de vida para ver dónde y porqué aprendiste ese patrón emocional y de conducta y para qué te sirvió en aquel momento. Al mismo tiempo será indispensable una reflexión y re evaluación de las habilidades que adquiriste como cuidador. Las formas creativas o poco convencionales que tuviste que desarrollar para proteger a alguien y ver cómo cada una de ellas te ayudó no solo a resolver el problema de ese momento sino también dió como resultado aptitudes que se quedaron en ti, de las que fuiste aprendiendo y que forman parte de tu vida no solo cuando eres cuidador sino también en la escuela, en el ámbito laboral y social.


Es importante acompañar al #cuidador a ir reconociendo poco a poco sus propias necesidades, desde las físicas hasta las emocionales y acompañarlo también a ver cómo las ha dejado de lado y las consecuencias negativas que esto le ha traido con la finalidad de ir generando un proceso de autoconfianza y resignificación que le ayuden al cuidador a empezar a hacerse cargo de sí mismo de una manera más efectiva y sin hacerse daño.



 
 
 
  • 12 nov 2020
  • 5 Min. de lectura

El #abandono físico y/o emocional por parte de alguno o ambos padres genera en el niño huellas que lo acompañarán por el resto de su vida. Descubre cómo manejarlas.



El abandonó es una de las primeras formas de #violencia a las que somos vulnerables desde que somos niños. Sea porque éste se ha dado de forma real o física por la lejanía de la figura paterna o materna o emocional, cuando uno de los padres parece desconectarse emocionalmente de su hijo, ignorándolo o incluso haciendo caso omiso de sus necesidades esenciales de supervivencia como el alimento, el afecto o la limpieza.


Las razones de éste pueden ser muchas y muy variadas, en algunos casos se abandona al #niño por falta de recursos económicos para mantenerlo, porque la madre es muy joven y lo deja a cargo de sus padres, porque el padre se fue o no mostró interés en hacer una conexión con el niño, etc. La persona afectada puede comenzar a ver los efectos de esta dinámica desde que es muy pequeña, debido a la privación de sus necesidades esenciales.

El #abandono plantea una nueva realidad para la persona: ¿Cómo enfrentarme al mundo y a las #relaciones cuando las personas que supuestamente debieron cuidarme y protegerme no se hicieron cargo de mí? Es una herida que es dinámica, es decir se va moviendo, a veces de formas menos saludables que otras, pero que sin lugar a dudas repercutirá durante toda la vida.


Las salidas falsas


Algunas de las salidas o formas de lidiar con el abandono no llevan a un crecimiento emocional real y sostenido sino que son formas que nuestra mente encuentra cómo posibilidades ante la idea de que el abandono se repita en la vida adulta.

Una de las más comunes es la creación inconsciente de un “falso self“ o “falso yo” en dónde la persona puede llegar a hacer una representación, casi como la escenificación de un papel teatral de que el asunto ya está resuelto y superado. Se muestra aparentemente segura de sí misma y con una actitud independiente y autosuficiente, pero si vemos más de cerca y nos relacionamos con ella en un nivel de #noviazgo o #matrimonio descubriremos un ser desvalido con mucho miedo de comprometerse por el temor de perder al objeto amado. La inseguridad que se vivió en la infancia se representa ahora como una constante necesidad de demostrar poderío y autoafirmación ante una sociedad de la que siente que podría ser rechazado de un momento a otro. Pueden ser personas que van de una relación a otra sin detenerse a pensar en sus necesidades reales o en las de la pareja porque esta pausa significaría verse cara a cara con su más grande miedo. Pueden llegar a ser excelentes amantes siempre y cuando no implique un compromiso serio o a largo plazo lo que les implicaría el sostenimiento de un #vínculo afectivo que no están dispuestos a tener por el miedo al rechazo.


Algunas otras personas se convierten en aquellos que siempre van a anteponer las necesidades de los demás a las propias para así tratar de asegurar que la persona no se vaya. Lo que esto da como resultado generalmente es que terminan por ser demasiado intensivos y la otra persona termina por hartarse y retirarse, lo cual vuelve inconscientemente a repetir la profecía de “a mi siempre me abandonan”. Otra forma en la que está falsa salida puede manifestarse es en un cansancio emocional crónico para la persona que se empeña a toda costa en cumplir los deseos de la pareja quedándose con una sensación profunda de incomprensión y vacío.


Otro tipo de manifestación es aquella persona que “inexplicablemente” desarrolla síntomas de #ansiedad en la edad adulta y éstos se presentan de forma aguda y repentina sin algún antecedente previo. Las crisis de angustia suelen venir acompañadas de una fuerte sensación de pérdida y miedo o bien presentarse en presencia de la pareja.


Otra salida falsa es aquel que asegura a todos que eso ya lo superó y que ha sido capaz de perdonar y sanar cada una de sus heridas. Esto no quiere decir que sea imposible hacerlo pero este tipo de personas lo dicen sin sentirlo realmente. Justifican la conducta de sus padres con frases como “ es que así lo criaron” o “lo hizo por mi bien” cuando este tipo de #heridas independientemente de la situación no le hacen un bien a nadie. Para alcanzar un perdón real se debe recorrer todo un proceso que implica primero el reconocerse cómo víctima, no para quedarse en ese lugar, sino para que partiendo de ahí algo nuevo pueda surgir.

El camino hacia la sanación.

Pocas son las personas que por cuenta propia llegan a resolver y sanar sus heridas de abandono debido a que al ser tan primarias suelen ser muy dolorosas y por tanto difíciles de enfrentar. Cómo lo dije antes, tendrá que iniciarse un proceso en el que la persona reconozca aquello de lo que fue víctima y sea capaz de verlo sin juicios ni justificaciones.


Dentro del #procesoterapeutico la persona debe sentir la confianza suficiente para abrir esos elementos de su vida y que el terapeuta sea capaz de sostener todo aquello que aparezca en el camino (irá, rencor, vergüenza) para que una vez que la persona ha expresado genuinamente lo que siente pueda abrirse un camino de posibilidad en dónde se vaya dando lugar no solo a lo que la persona perdió sino también a lo que ganó y que hizo que hasta el día de hoy se mantenga en pie. Es una tarea de evaluar y dar lugar a los propios recursos. Si bien no se tuvo la crianza que se “debería” se pueden destacar algunas relaciones cercanas de #amistad o compañerismo que probablemente de otro modo no se hubieran dado.



El factor cultural también tiene una gran influencia y debemos ayudar a la persona a desmitificar el cuidado con frases tan comunes como “es el deber de una madre” o “lo peor que le puede pasar a un hijo es no ser querido por sus padres”, entre otras. Desafortunadamente es cada vez más común que este tipo de heridas se den y que todos de alguna manera seamos o sepamos de un caso cercano.


¿Y qué hay de los padres?


Cuando el padre o la madre que abandonó a su hijo regresa arrepentido habrá que elaborar poco a poco el posible acercamiento con su hijo dependiendo de la edad y los recursos emocionales de éste.


Desgraciadamente aún vivimos con la idea de que a los #padres se les debe amar para siempre y por sobre todas las cosas lo cual no se sostiene debido a que la relación padre-hijo se va construyendo con el tiempo y no es algo con lo que se nace automáticamente. Cuando el hijo es adulto estará en él o ella si desea tener contacto con esa figura parental y cómo y cuándo hacerlo. Recordemos que una vez hecha la herida es imposible volver atrás ni reponer el tiempo perdido. Lo que sí se puede hacer es construir una nueva forma de relacionarse partiendo del ahora.



 
 
 
  • 8 oct 2020
  • 5 Min. de lectura

Actualizado: 7 mar 2023

Cuando estamos en una relación de #pareja es común que nos preguntemos si deberíamos continuar juntos o más bien si ha llegado el momento de separarnos aquí encontrarás algunos signos que te ayudarán a detectar si es importante o no pensar seriamente en dejar tu relación.


Lo primero que tenemos que tomar en cuenta es que la #relación no haya llegado a generar conflictos que ponen en riesgo nuestra salud, nuestra integridad física o incluso nuestra vida; si es así no debemos ni siquiera detenernos a preguntar si debemos o no dejar a la #pareja ya que se convierte la separación en una urgencia donde ya estamos salvaguardando nuestra propia integridad.


Si no hemos llegado hasta este punto hay algunas consideraciones concernientes a la #psicología en #pareja que nos pueden ayudar a resolver la pregunta de si debemos permanecer o no. Un primer punto muy importante es detectar si aún tenemos planes a futuro con nuestra #pareja, es decir, si todavía compartimos metas a corto, mediano y largo plazo y qué tanto hemos avanzado en el proceso de irlas realizando en conjunto, por ejemplo, una meta a mediano plazo puede ser realizar un viaje a otro país juntos entonces tendría que tomar en cuenta que tanto estoy guardando yo dinero para llevar a cabo este viaje así como qué tanto la otra persona está haciendo lo mismo. Puedo tomar en cuenta también el entusiasmo con el que ambos hablamos acerca de este viaje, si ya tenemos una fecha tentativa y en general cuáles son los trámites y pasos a seguir para poder llevarlo acabo. Éste es sólo un ejemplo de algunas de las acciones en las que puedes observar si tu #pareja se encuentra aún motivada, con entusiasmo y dispuesta a sacrificar tiempo y recursos económicos y emocionales para seguirte acompañando en ese viaje que acordaron juntos recorrer como #relación.


Otro punto a considerar es la mala #comunicación que incluye varios elementos, po ejemplo la contradicción que es cuando hacemos algo diferente a lo que dijimos, por ejemplo quedar en realizar una tarea y en su lugar contratamos o le pedimos a otra persona para que lo haga por nosotros, otra contradicción muy común en las parejas es aquella que alude al tema de la fidelidad, puedo prometer por un lado que seré fiel y al mismo tiempo estar saliendo con alguien más siendo deshonesto y contradictorio.


Otro signo de alarma es la polarización que encontramos en en el discurso de las parejas en crisis, esto quiere decir por un lado, que se considera que el otro es el malo mientras yo me considero como la #víctima de la relación. Otra forma en la que se manifiesta esta polarización es que de manera inconsciente puedo llegar a sentir envidia o celos de ciertas características de mi #pareja que suelo decir que no me gustan o que tiendo a criticar de manera constante. El pensamiento polarizado no me permite ver la escala de grises tendiendo a definir mi situación actual como buena o mala sin contrastes.

un elemento más es la magnificación, sabemos de ella cuando nos enamoramos viendo a la persona y adjudicándole características que posteriormente nos daremos cuenta que eran magnificadas por nosotros y que contrastan con la realidad. Una #pareja en crisis puede expresar la magnificación en su Discurso cuando espera que el otro resuelva a través de su propia fantasía todo lo que ocurre y que es conflictivo en la relación. Frases como “ El podría hacerme feliz “ o “ ella podría resolver la situación si quisiera “ hablan de la magnificación en el sentido en el que estamos poniendo en el otro un ideal creado nuestra propia fantasía y que no es congruente con lo que vemos en la otra persona.


La esterilización de la palabra es otro de los signos negativos en la comunicación que nos ayudan a identificar cuando es necesario romper nuestra relación de pareja y consiste en cuando un un miembro de la #pareja o ambos dicen cosas sin filtro, es decir, que con el pretexto de decir la verdad o decirle al otro lo que se piensa se llega a la agresión verbal dejando a la palabra estéril, es decir sin sentido ya que este tipo de comunicación a lo único que nos va a llevar es a la generación de más problemas y dificultades.

La colusión es otra manera negativa de enfrentar los conflictos en pareja y consiste en la falsa idea de que estoy unido al otro de una manera perfecta. Aquí encontramos aquellas parejas que suelen aparentar que tiene en el matrimonio perfecto donde no hay ningún problema y todo ha salido bien. Valdría la pena preguntarnos si dentro de nuestra relación realmente todo va bien o es más bien un mecanismo que nos permiten negar una realidad que no queremos enfrentar. Otro tipo de colusión es la que se da con otros miembros de la familia, más comúnmente con los hijos, y consiste en que uno de los padres se alía con uno o varios de sus hijos en contra de la #pareja así, un hijo puede convertirse en un paño de lágrimas, en un consejero o incluso llegar a sustituir las funciones del otro padre con tal de demostrar y demostrarnos a nosotros mismos que la otra persona es quien está mal haciendo una falsa validación de nosotros mismos. Entre más se señale al otro y se deje de lado lo que nosotros aportamos para que eso que no nos gusta ocurra es más difícil que la relación pueda repararse.



En resumen, podemos decir que para saber si debemos dejar nuestra #relación debemos de tomar en cuenta la presencia de los siguientes elementos:


  1. La pérdida de metas en común que se va haciendo más grande con el tiempo o bien, la pérdida del interés en ellas que se manifiesta de manera constante y cada vez más profunda.

  2. La pérdida de la #confianza ya sea por celos o por promesas que no se cumplen y que se van posponiendo cada vez más a través del tiempo.

  3. Una #comunicación en la que se devalúa al otro constantemente o bien, en donde tengo que ser yo la persona que quede en segundo plano con tal de mantener la relación.

  4. El predominio de la fantasía a un nivel en el que alcanzo a reconocer que mis expectativas están completamente fuera de la realidad y que es muy poco probable que se vayan a cumplir ya sea mediante la idealización del otro o bien, creyendo que algo extraordinario ocurrirá salvando así mi #relación.

  5. El uso de terceras personas que pueden ser los hijos, parientes o incluso amantes para que me ayuden a mantener mi #relación imponiendo en ellos una responsabilidad excesiva que no les corresponde.

  6. Insatisfacción emocional o sexual que ha perdurado a través del tiempo y la cual parece no tener solución ya sea debido a mis propias fantasías o a la falta de interés de la otra persona en poner cartas en el asunto.

Éstas son algunas de las señales que te ayudarán a tomar la mejor decisión o bien, a buscar ayuda lo más pronto posible si tu deseo es mantener la #relación. La mayoría de las #parejas llegan a #psicoterapia con relaciones ya muy desgastadas en donde la comunicación es mayormente dañina y donde hay poco que hacer para salvar la #relación. Por eso es importante que identifiques estos elementos a tiempo y si ves que uno o varios de ellos están interviniendo en tu relación busquen ayuda profesional para poder ver aquellos puntos ciegos que toda relación tiene, trabajar en ellos y fomentar una mejor comunicación y convivencia para ambos.











 
 
 
bottom of page