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Artículos sobre Ayuda Psicológica


Los afectos son formas adaptativas de lidiar con la realidad.

¿Viste la película de #Intensamente de #Pixar? En caso de que sí, pero no lo recuerdes, te lo traeré a la memoria y en caso de que no, aquí tienes un poco de lo que se trata. Esta película que se estrenó hace 6 años lleva como trama lo que sucede en el cerebro de una preadolescente, en específico con sus #emociones, las cuales son: alegría, tristeza, ira, temor y desagrado; siendo las dos primeras las más relevantes. Todo se vuelve un caos cuando los padres de la pequeña la llevan a vivir a otro lugar, y es que “Riley”, de quien he venido hablando, no sabe realmente qué es lo que está pasando dentro de ella, cómo es que se está sintiendo y toma decisiones que en verdad no deseaba.


Partiendo de esta brillante película, este artículo tratará sobre #cómosaberloquesientes, #reconoceremociones y #cómoregularemociones.


Haciendo un paréntesis, ¿te sientes perdido o perdida en cuanto a la #diferenciaentreemociónysentimiento? No te apures, te enlistaré las distinciones.


-Los sentimientos surgen de ideas abstractas y del pensamiento dirigido de manera consciente, las #emociones no (por eso muchas veces no sabemos qué sentimos).

-Las #emociones duran máximo 10 minutos (si las dejas estar y si no tratas de evitarlas), los sentimientos duran hasta años.

-Los sentimientos tienen que ver con nuestra capacidad de pensar y reflexionar de forma consciente lo que estamos sintiendo, dándole un sentido simbólico. Las #emociones son básicas, primitivas, tanto que otros seres vivos también las tienen.


En conclusión, se podría decir que siempre van de la mano, pero se necesita de #automonitoreo para saber cuál estás sintiendo.



Incluso el enojo o la frustración nos ayudan a enfrentar obstáculos.

Retomando el tema principal, comencemos por saber que una #emoción es una reacción psicofisiológica, esto quiere decir que tiene lugar en la mente y en el cuerpo.

Entonces ¿qué se necesita para que una #emoción esté en ti? Primero una situación, luego viene un pensamiento y después la #emoción que desencadena una conducta. ¿Cómo es esto? Te pondré un ejemplo: -Situación: Hacer un examen.

-Pensamiento: "Seguro no lo haré bien, vendrán muchas cosas que no sé o que no estudié, no me siento preparado o preparada".

-#Emoción: Miedo.

-Conducta: Realizar el examen.


Y es así como toda nuestra vida está llena de esto sin que nos demos cuenta, no lo solemos pensar y mucho menos analizar, pero ¿qué pasaría si lo hiciéramos, si nos damos la oportunidad de crearnos el hábito de conocer lo que sentimos basándonos en estos 4 puntos? Personalmente, creo que no nos crearíamos tantos problemas, ya que no estaría todo estancado hecho una revoltura y podríamos generar soluciones.


Viéndolo así descrito, pudiera parecer fácil, identificas la situación, piensas en tus pensamientos, pero entonces llegas a la #emoción y es cuando se vuelve complicado, #cómosaberloquesiento. A veces sucede que confundimos una #emoción con otra, la más común es el #enojo con la #tristeza. Entonces, ¿cómo saberlo?, reconociendo nuestras #emociones a través de nuestro cuerpo y sensaciones, él es sabio y si aprendemos a escucharlo sabremos qué sentimos. A continuación expondré las 5 #emociones que manejan en la película explicando qué es lo que puede pasar en nuestro cuerpo en cada una.


  1. #Enojo: Uno se siente más caliente, tensión, hay dolor de cabeza, apretamos la quijada y las manos, sientes que quieres golpear algo o a alguien y deseo de gritar.

  2. #Miedo: Se siente más frío, paralizado o querer correr, se te va el aire, temblores, las palpitaciones van más rápido y sudoración.

  3. #Tristeza: Se siente un vacío en el pecho y estómago, el cuerpo está más frío, ganas de llorar, no querer hacer nada, falta de concentración y duermes más.

  4. #Desagrado: Ganas de vomitar, tus 5 sentidos te avisan que no es buena opción y movimiento en el estómago.

  5. #Alegría: Exaltación, exceso de energía, ganas de llorar, gritar, cantar, movimientos de todas nuestras extremidades, la mandíbula duele de tanto sonreír y sientes que la emoción no te cabe en el pecho.



La alegría o la euforia nos permiten encontrar sentido de vida incluso en las más pequeñas cosas.

Una vez que ya sabes qué #emoción se encuentra en ti, viene la pregunta ¿cómo las regulo, manejo o controlo? Depende de las estrategias, técnicas o lo que se te ocurra a ti con lo que te sientas más cómoda o cómodo para llevar a cabo. Te daré unas cuantas opciones para hacer en cada #emoción.


  1. #Alegría: Todo en exceso es malo, hasta esta #emoción, podría llegar a ser un trastorno si no se sabe manejar. Reconocer que existen otras #emociones que también están en ti le dan cabida a no evitarlas y mantener un equilibrio.

  2. #Desagrado: Hacerle caso a tus sentidos es de gran ayuda. Por ejemplo, si tu sentido del olfato te dice que la leche que pretendes tomarte huele a echado a perder, ¡no te la tomes!, podría ocasionarte una infección o dolor de panza.

  3. #Tristeza: Conocer qué es lo que te puso así y saber cuáles son tus posibles soluciones, es un inicio. Una vez que tengas tus opciones, decidirte por alguna y realizarlo. Si es algo con lo que no se puede hacer nada, queda aceptarlo y es algo que lleva tiempo.

  4. #Miedo: Reaccionamos diferente incluso siendo la misma persona a distintas situaciones. Aquí también aplica el instinto, por ejemplo, si te encuentras en la calle y alguien te habla en un callejón oscuro, tu instinto te dice que no vayas, tu sentido del peligro se activa. Si hablamos de cosas más cotidianas como hablar con el jefe, pensar en que somos lo suficientemente capaces nos hará sentir mejor y enfrentarlo de una mejor manera.

  5. #Enojo: Si ya sabes que tiendes a gritar, decir o hacer cosas que después te arrepientes, tómate un tiempo lejos de los demás, hazles saber que te sientes enojado o enojada y que te retirarás para luego poder hablar tranquilamente. Otra opción es que en cuanto identifiques esta #emoción respires conscientemente, inhales durante 5 segundos y exhales durante el mismo tiempo, esto mandará una señal a tu cerebro para relajarte.

Comprendo que es complejo el aplicar estas cosas cuando la emoción está al tope, pero si lo haces parte de tu vida cotidiana, te darás cuenta que se hace cada vez más sencillo. Necesitamos cambiar nuestro concepto de que existen emociones positivas y negativas, simplemente son necesarias.


Todo inicia desde la infancia, si tienes hijos o alguien cercano a ti está en la niñez, ayuda a enseñarles qué es lo que siente, pregunta qué está pasándole corporalmente y dile cómo se llama esa #emoción y que pueda reconocer cuál fue la situación que la/lo hizo sentir así. Aplica para cualquier etapa en la vida, sólo cuesta un poco más por lo que ya hemos aprendido, pero no es imposible. Así es como se empezará a crear una sociedad consciente y #psicoeducada.





Psicóloga Itzel Trejo


Atención a niños, adolescentes y adultos


Asociación Libre - Psicólogos en Guadalajara


 
 
 
  • 1 abr 2021
  • 3 Min. de lectura

Independizarse en los adultos jóvenes

Conseguir la independencia de los padres es un momento aspirado por muchos, en búsqueda de mayor libertad y del propio espacio, #jóvenes y #adultos optan por dejar la casa familiar para tomar el camino independiente, una decisión importante para el desarrollo personal. Hay factores que influyen a la hora de pensar en las posibilidades de #vivirsolo por primera vez, los beneficios y las nuevas responsabilidades son numerosas, así como las expectativas y creencias acerca del tiempo idóneo para hacerlo pueden llegar a influir en la toma de la decisión ¿Cómo saber cuándo es el mejor momento para independizarse? Mucho se habla acerca de la edad habitual para dar este paso, si bien colectivamente se contempla una edad promedio, hay distintas cuestiones culturales, sociales y hasta religiosas que dan pauta acerca del punto adecuado para realizarlo. Podemos partir mencionando que no hay una edad ideal para tomar esta #decisión, pues cada persona y relación familiar son distintas, sin embargo, se podría hablar de ciertos indicadores para distinguir lo que hace un momento más oportuno para #independizarse.


Una característica a considerar que da noción de encontrarse en una situación favorable, es la sensación de #capacidad para asumir esta decisión desde cada aspecto que implica este cambio de vida. Se puede tener toda la iniciativa, pero este deseo implica reflexionar acerca de la conveniencia de las circunstancias. Para esto es necesario que la determinación de hacerlo se lleve a la par de la comprensión de las posibilidades de poner en marcha este #proyecto. Teniendo en cuenta está señal, los siguientes son elementos a cuestionar para conocer la posición desde la que se está tomando la idea de independización:



Elegir independizarse es un proceso para reflexionar.

1. Razón para elegir independizarse

Existen diversas razones por las que se puede buscar la independencia del hogar familiar: vivir sin horarios o reglas establecidas, salir a estudiar o trabajar a otra ciudad, desear encontrar identidad en un propio espacio. No hay una razón más valida que otra, pero pensar acerca de ella, brinda una idea acerca de las #emociones y #pensamientos que acompañan esta decisión. El proceso será más llevadero si se trata de una decisión meditada que de una tomada desde la impulsividad del enfado o el conflicto.


2. Situación económica

Independizarse depende en gran medida de las oportunidades económicas con las que se cuente. Evaluar presupuestos, ingresos y egresos de dinero, así como la capacidad de solvencia, son requisitos más que necesarios a considerar. Teniendo en cuenta factores de peso como la crisis económica, los salarios bajos y el alto costo de la vivienda, resulta indispensable implementar acciones de administración y ahorro que permitan hacer frente a las condiciones de vida actuales.



Vivir solo e independencia económica y emocional.

3. Estado emocional

Vivir sólo implica en primer lugar hacerse cargo de uno mismo, más allá de las tareas prácticas como el aseo del hogar o el pago de cuentas. La vida independiente moviliza a ser más #autónomo en las decisiones, acciones y en la consecuencia de los actos que se recibirán directamente. Es por esto que el estado emocional influirá naturalmente en la forma de llevar la vida consigo mismo. Esto no implica tener que esperar hasta que cada uno de los aspectos emocionales se encuentren arreglados, se puede comenzar reconociendo las diferentes sensaciones que transcurren en el día, vinculando los pensamientos que surgen, dando un camino para la #consciencia emocional.


Una alternativa a este estilo de independencia es cambiar los formatos de #vivienda que se tienen predispuestos, adentrarse a explorar diferentes formas que no se apeguen a lo tradicional puede resultar igualmente provechoso. Se suele pensar en esquemas definidos de lo que espera de la vivienda a determinada edad o por ideología, habitar un espacio puede ser pensando desde lo pragmático encontrando estructuras que sean funcionales para repensarse #comunitariamente, las realidades son totalmente distintas a lo que se creía que debería ser para generaciones anteriores por lo que la comparación sería insensata. Intentar la #independización y necesitar realizar ajustes o cambios como regresar a la casa familiar no tiene por qué ser observado como un fracaso, no siempre se tiene el control de todas las circunstancias y justo cuestiones actuales como la pandemia por Covid lo ha demostrado enérgicamente. Ya sea con otros familiares, roomies o por sí sólo, la experiencia de independizarse trae crecimiento y conocimiento personal, tomar la decisión es un momento que requiere seguridad y convicción, pero sobre todo la sensación de saberse #suficiente para continuar con esta nueva etapa de vida.




Psicóloga Estefany Hernández


Atención a niños, adolescentes y adultos


Asociación Libre - Psicólogos en Guadalajara

 
 
 
  • 25 mar 2021
  • 3 Min. de lectura

Reflexionemos con respecto a nuestros prejucios

Hace unos días una persona me habló acerca de un propósito para año nuevo que me llamó la atención, este en específico fue: "dejar de hacer #prejuicios sobre los demás". Al escucharlo inicialmente me pareció bastante amplio, y es que así como otros propósitos cargados de buenas intenciones para iniciar el año, suelen ser generales y sencillos de abandonar. Al continuar escuchando con más detalles, nos encontramos con que dentro de este propósito habitaba un conflicto que no tenía que ver con la generalidad, sino con la exigencia en torno al cumplimiento como un imperativo moral: "debo dejar de hacer o sentir eso que llevo haciendo o sintiendo por mucho tiempo porque es lo correcto". ¿Y qué pasa si no se logra? "entonces estoy actuando mal y soy aún más culpable que antes al seguir reproduciendo esto de lo que me quiero deshacer". Pareciera que tratar de modificar un comportamiento o reacción emocional ante cualquier situación es algo complicado de lograr de inmediato con sólo buena voluntad.


En ocasiones solemos encontrarnos frente a este tipo de cuestionamientos: ¿Por qué sigo relacionándome con cierto tipo de personas que ya reconocí como patrones dañinos en mi historia? ¿Por qué sigo sintiéndome de tal manera ante eventos de mi pasado que ya he comprendido? ¿Por qué sigo repitiendo conductas que ya identifiqué como perjudiciales? En distintas situaciones la modificación de los #comportamientos y #emociones no suelen ir a la misma velocidad de la modificación del #pensamiento, y así como con el propósito de dejar los prejuicios, primero habría que entender no sólo el por qué existe esa conducta o reacción emocional que se quiere deshacer, sino también cómo es que se integró en el desarrollo de una persona hasta ser parte de la #estructura de su personalidad.





Tolerancia y no discriminación

Continuando con el hábito principal: dejar de elaborar prejuicios sobre los demás. Aprendemos desde pequeños mediante la observación a encasillar a las personas en categorías, la categorización puede llegar a ser útil para mantener una visión general y poder evaluar determinada situación, no es necesario experimentar uno mismo todas las situaciones para aprender sus posibles consecuencias. Desde niños aprendemos a establecer #relaciones entre cierto grupo de personas y como se comportan, encasillar puede, en algunos casos, resultar útil como protección ante posibles peligros con los que nos podemos encontrar. Al realizar este proceso de forma #inconsciente, se va formando una relación estrecha entre encasillar y el comportamiento, aun cuando no tengamos la información completa o certera para formar este parecer. De ese modo surgen los juicios prematuros o prejuicios.





Los prejuicios aparecen como parte de nuestra formación o experiencias de vida.

Un prejuicio entonces puede ser una crítica, idea u opinión que se ha desarrollado en la mente con diversos orígenes, desde historias que se cuentan de unos a otros, hasta haber pasado por alguna experiencia con una persona de cierto grupo. Cuando nos dejamos guiar por las opiniones sin basar estas #ideas en hechos o sin ajustarlas, los prejuicios pueden llegar a ser limitantes, pueden influenciar cómo nos comportamos con determinadas personas y qué expectativas tenemos de ellos. Todos llegamos a tener prejuicios, más no todos somos #conscientes de ello y no todos realizamos el paso de expresarlos verbal o conductualmente. Entonces ¿qué puede hacer la diferencia? adentrarnos a conocer de qué manera está presente el prejuicio en nuestra forma de llevar la vida. Identificar que los prejuicios pueden integrarse como una forma de #prevención o #defensa ante lo que desconocemos, puede ayudarnos a entender la forma en que la que los hemos añadido, podemos encontrar que ante determinados temas algunos prejuicios son más recurrentes o más hostiles, podemos reconocer que ciertos prejuicios pueden tener algo que ver con nosotros mismos y en como nos sentimos sobre aquello que prejuzgamos.


El prejuicio tiene un origen propio al ser humano, a su forma de procesar, #aprender del mundo y las personas que le rodean y eso nos acerca a entender que todos, en menor o mayor medida, prejuzgamos. Comprender que los prejuicios pueden ser una forma de interpretar la #realidad, como una mezcla entre lo real, información distorsionada o generalizaciones, es un primer paso para entender su existencia, más resulta indispensable integrar conscientemente su adherencia. En relación a este hábito, otros comportamientos o reacciones emocionales, se trata de una práctica constante, un cuestionamiento con menos juicios moralistas y más observaciones #internas, incluso para eso que nos desagrada de nosotros mismos.




Acerca del autor

Especialista en terapia de adultos, adolescentes y niños.


 
 
 
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