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Artículos sobre Ayuda Psicológica

  • 11 nov 2021
  • 3 Min. de lectura

La terapia de pareja consiste en orientar a la pareja a escucharse y encontrar la fuente del conflicto para que, con los recursos que han construido su relación, puedan tomar la decisión que les ayude a sentirse más cómodos.

Estar en una relación de pareja es formar un vínculo de amor con otra persona, construir una relación en base a las experiencias e ideales de la pareja, cada una tan distinta a la otra. El amor y las relaciones son una parte importante en la vida de una persona; siendo el amor uno de los pilares para la vida de cualquier ser humano (pensándolo que incluso siendo bebés necesitamos el amor de nuestra madre o de nuestro entorno para crecer), al crecer buscamos a una persona con la cual compartir la vida; el hecho de amar o ser amado.


Por un lado, el estar con alguien más, nos transita a experiencias que nos proporcionan una suma felicidad, pero también, en existen situaciones que llenan de dudas, incertidumbre y dolor.


Cuando una persona comienza a plantearse preguntas acerca de su relación, podría tratarse de una señal de que algo está sucediendo en la pareja en ese momento (esto no significa que una duda nos confirme que todo está mal, al contrario, a veces van relacionadas con nuestros miedos y nuestra historia de vida). En una relación de pareja pueden existir desacuerdos o diferencias que pueden desencadenar conflictos, lo importante es la manera de afrontarlo y solucionarlo juntos. Pero, ¿Qué pasa cuando aun así las cosas no van bien?


Aunque algunas veces para los demás es evidente, al estar en una relación que va mal es difícil reconocer si funciona o no. Algunas personas lo relacionan con una mala racha o crisis de pareja, sin embargo, cuando nos percatamos de esta sensación y el estar en pareja no nos proporciona una sensación de acompañamiento y amor, podríamos empezar a cuestionarnos ¿Qué es lo que me mantiene en esta relación?


Antes de identificar cuáles serían las señales de una relación de pareja no sana, hay que tener en cuenta que es importante tener en vista el origen de las mismas; en la mayoría de los casos las relaciones de pareja que elegimos tener, van relacionadas con la manera de vincularnos en nuestro primer vínculo amoroso, como lo son nuestros padres y detectar el patrón que existe en nuestras relaciones y reflexionar acerca de lo que buscamos.


Muchas personas evitan el dialogar con su pareja por temor a atravesar  alguna situación incómoda o evitar conflictos  en la relación, sin embargo, esto agrava cualquier problemática.

Ahora que ya hemos reflexionado individualmente, es importante que la pareja si lo desea, comience a valorar su relación y valorar los cambios por los que se han atravesado. En algunas ocasiones muchas personas evitan el dialogar con su pareja por temor a atravesar alguna situación incómoda o evitar conflictos o rompimiento de la relación, sin embargo, hay que tener en cuenta que ambos están implicados en la relación y en el cambio de la misma si se desea.


Cambiar el rumbo de la relación puede resultar difícil pero no imposible, para esto es necesario que ambos estén de acuerdo y comprometidos con las modificaciones y acuerdos que se llegaron, hablar de manera abierta, directa y escuchar respetuosamente las necesidades del otro.


La terapia de pareja consiste en orientar a la pareja a escucharse y encontrar la fuente del conflicto para que, con los recursos que han construido su relación, puedan tomar la decisión que les ayude a sentirse más cómodos. El proceso de tomar una decisión no es fácil, muchos de los casos, cuando acuden mencionan haberlo pensado mucho tiempo debido al temor de lo que podría ser, sin embargo, también muestra una posibilidad para fortalecer la relación, buscando una orientación externa con la finalidad de mejorar la relación.


Finalmente, existen otros casos en donde la relación que se mantiene hay abuso físico o psicológico, ante esto podríamos identificarlo con unas simples preguntas.

  • ¿Mi pareja busca controlar mis actividades o las relaciones que tengo con otros?

  • ¿Es demasiado celoso (a)?

  • ¿Ha llegado a ser agresivo (a) física o verbalmente conmigo o con otras personas al punto de amenazar?

  • ¿Critica mi aspecto físico o mis decisiones?

  • ¿Suele encontrarme en lugares de manera casual o se aparece en espacios como escuela, trabajo, actividades para observar lo que hago?

  • ¿Ha llegado a obligarme a tener relaciones sexuales o hacerme sentir presionado?

  • ¿Resta logros personales o devalúa los esfuerzos que realizo?

  • ¿Me culpa a mí del maltrato o de que no funcione la relación?

  • ¿Se disculpa constantemente y menciona no volverá a suceder (incluso no siendo la primera vez)?

  • ¿Se justifica sus acciones violentas culpándome o justificándolo por su modo de vida?

  • ¿Mi entorno (amigos, familia, trabajo) me han cuestionado acerca de acciones que mi pareja tiene conmigo?

En caso de que se haya respondido “SI” a alguna de las preguntas anteriores, puede que exista una relación con violencia. Es importante saber que puedes contar con la ayuda de amigos, familiares y profesionales de la salud. Si necesitas orientación puedes escribirme en privado.








Lic. Cynthia González

Psicóloga clínica




 
 
 
  • 15 jul 2021
  • 3 Min. de lectura

El amor es una emoción compleja y multidimensional.

Uno de nuestros grandes deseos como seres humanos es #vincular con otros, desde la compañía

de amigos hasta el afecto y la intimidad de una relación más estrecha. En el caso de las relaciones

de pareja, al compartir tiempo, espacios y sentido de vida con otra persona, estos vínculos se

vuelven particulares con una mezcla de emociones y sensaciones. En ocasiones estos sentimientos

son tan profundos e intensos que se llega asociar el #sufrimiento como algo propio al

#enamorarse, una creencia aprendida cultural y socialmente en la que cuanto más se sufre, más se

está realmente amando al otro. La idea de que sufrir en una relación es algo inevitable, normaliza

el daño como prueba de amor y evita el cuestionamiento de las causas por las que se padece el

sufrimiento. Si bien el conflicto y los desacuerdos son aspectos que se pueden hacer presentes en

cualquier relación, el #dolor no tendría que estar ligado directamente con el #amor.

Por otro lado, pensar que amar se desprende de total sufrimiento, puede caer en la desilusión y lo

irreal, encontrarse en estos extremos lleva a vivir el enamoramiento desde el sufrimiento. Elegir

preguntarse qué significado personal se le da a amar y desde que posición es que se ama, da paso

a vivir relaciones más #conscientes y sanas. Realizar estos cuestionamientos incita a un

reaprendizaje acerca de la forma de vincularse con otros, identificando creencias dañinas. Los

siguientes son puntos a considerar para adoptar diferentes maneras de vivir los afectos,

relacionarse con #amor desde otros lugares, menos desde la angustia y más desde la confianza y la

apreciación.



En el amor, lo que importa es la dinámica de pareja.

- Expresar lo que se busca en la relación

Si se busca una relación abierta, si se desea una relación #monogámica, si no se pretende

formalizar un vínculo. Ser #honestos con lo que se siente, lo que se quiere y con lo que se puede

dar, permite establecer que la otra persona escuche y exprese, que quiere, que está buscando y

que puede dar.

- Asumir la complacencia de las propias necesidades

Se llega a tener la creencia de que al amar, la pareja se convierte en la solución a los malestares y

#carencias del otro. Ninguna persona puede ser la fuente de satisfacción de las necesidades de

otra persona. La idea de que se debe o tiene que ser el salvador o solucionador, genera una gran

carga de responsabilidad y #dependencia para la relación.

- Diferenciarse de la pareja

Tener conciencia de que cada persona en la relación tiene su propia existencia e identidad,

conserva la #individualidad y permite marcar espacios independientes donde se reconoce como

persona #autónoma a la pareja. Cuidar de otros lazos afectivos, otros vínculos como las amistades,

la familia u otros espacios privados como el trabajo o los hobbies, los cuales permanecen ajenos

sin importar el estado de la relación y a los que se puede recurrir si se llegara a perder a la pareja.

- Exceso de futuro



Idealizar y no mostrar vulnerabilidad puede coartar la expresión del amor.

En ocasiones se piensa en el porvenir de la relación trazando propósitos con el anhelo de la visión

de la pareja en el futuro, dejando de lado vivir el presente de la relación. Los planes no siempre

pueden ser realizados como se tienen en mente y la energía enfocada en la #expectativa y la

#idealización podría ser redirigida hacía disfrutar la etapa actual de la relación.

- Conocerse en lo individual

Construir relaciones de pareja desde otra posición también tiene que ver con reconocer las

propias #vulnerabilidades emocionales, los miedos, las angustias, los eventos que han marcado

afectivamente. Reconocer estos aspectos es una manera de asumir la propia vulnerabilidad para

evitar adjudicarle dilemas a la pareja.

Las experiencias anteriores de pareja, la idea social del amor romántico y los ejemplos primarios

que se tuvieron acerca de las relaciones, van sumando piezas para formar la concepción que se

tiene en el presente acerca del amor y el #enamoramiento. Sí se reconoce que sostener alguna de

estas piezas causa malestar a otros o a sí mismo, un #terapeuta puede apoyar a identificar cuáles

de esos fragmentos son nocivos, pues así como se adoptaron también se pueden soltar. Elegir ser

quien dirige sus propios #afectos y maneras de relacionarse es otra forma de procurar la salud y el

#bienestar mental.




Psicóloga Estefany Hernández


Atención psicológica a adolescentes y adultos.


Asociación Libre - Psicólogos en Guadalajara

 
 
 
  • 10 jun 2021
  • 4 Min. de lectura

Actualizado: 7 mar 2023


El término #tóxico o #tóxica dirigido a una persona está enfocado en catalogar a una persona como negativa, hiriente o controlador, o bien, como indiferente, pasivo o distante emocionalmente


A lo que se le llama una #parejatóxica es cuando dicha pareja tiene actitudes en donde se ejerce control de algún tipo entre sus miembros como puede ser: checarse los teléfonos y #redessociales, prohibirse salir con amigos o amigas o convivir con compañeros o compañeras de trabajo, manejo dudoso con respecto al patrimonio o ingreso económico familiar, asignar los roles del cuidado de hijos y hogar según el género, colocarse en una posición de pode moral, económico para dominar o inducir al otro u otra. Es decir violencia física, violencia psicológica o económica y un larguísimo etcétera.


El término tóxico enmascara la realidad de la relación de #pareja en donde se ejerce #violencia de algún tipo, desde mi perspectiva cambiar el término es porque nos atemoriza ver la realidad, en las relaciones de pareja se ejerce violencia de manera frecuente, y no solamente por parte del el tóxico o la tóxica, sino también por parte de las contrapartes. Ha sido tal el abandono de la sociedad en utilizar el término correcto "Violencia" que incluso el término es usado para darle un toque chusco hablando de "la tóxica" o "el tóxico" como sinónimos de #esposo, #esposa, #novio o #novia.


¿Porqué el término tóxico o tóxica ha tenido una generalización de su uso he incluso esté siendo usado por #psicólogos, #psicólogas o #psicoterapeutas?

a. Es fácil de entender y no requiere un análisis profundo de la relación de pareja.

b. Responsabiliza al otro de mis sentimientos, acciones y pensamientos.

c. Establece relaciones lineales en donde hay una víctima y un victimario, un bueno y un malo.

d. Enmascara los problemas de violencia y violencia de género, así como los estereotipos sobre lo que implica ser hombre y ser mujer en nuestra sociedad.

e. Minimiza el impacto de las implicaciones legales o sociales de lo que yo hago o hace mi pareja.

f. Puede llegar a ser utilizado como un insulto o forma de control al interior de la pareja cuando las cosas no salen como queremos o el otro expresa su propia subjetividad y forma de ver las cosas o viceversa.


En todas las relaciones de #parejasaludable existen luchas, discusiones, diferencias de opinión, eso está bien, dado que si eso no sucede es que alguien no está expresando su perspectiva o está siendo sometido para no expresar su propia personalidad y subjetividad. Hay ciertas situaciones que no son factibles de llegar a acuerdos y regularmente es sobre temas que no queremos ceder o bien, que rompen nuestros límites de respeto como persona. Lo que determina si una pareja tendrá una interacción saludable o no es que exista en todo momento la noción de que mi pareja es una persona diferente a mí por lo que no va a pensar y sentir como yo creo, tener el ánimo de salvaguardar la seguridad y se conserve el ánimo de afecto entre los miembros. Para algunas parejas tener una relación abierta en donde ambos miembros puedan interactuar romántica o sexualmente con otras personas) será considera enfermizo o patológico, para otras no. Lo que establece lo enfermizo es cuando se rompen los acuerdos, cuando las reglas o acuerdos que aplicamos no se aplican a nosotros mismos o viceversa, cuando deliberadamente realizamos acciones que dañan en algún nivel al otro (económicamente, moralmente, físicamente), como por ejemplo en el ejemplo anterior, cuando es únicamente uno de los miembros de la pareja quien tiene permitido interactuar sexualmente con otras personas mientras se somete o culpabiliza a la contraparte de dicha acción.


El término de pareja tóxica debe desaparecer sobre todo en el vocabulario de aquellos que nos dedicamos al trabajo psicológico y psicoterapéutico tanto a nivel individual como de pareja (psicólogos, psicólogas, terapeutas, consejeros, etc.), ya que coloca en un serio problema y en un dilema sin salida el análisis de las dinámicas de pareja, quita la importancia acerca de tomar una decisión con respeto a permanecer en la pareja o no (evaluar si realmente queremos permanecer ahí o no), colocándonos en un ciclo sin fin en donde existen reclamos sobre lo que se hace, pero poca noción de cómo yo participo o ejerzo un rol pasivo ante el otro o lo contrario, cómo yo deseo dominar, controlar y hacer que mi pareja haga lo que yo quiero o lo que solo yo pienso que es correcto.


No creo que las parejas o las personas puedan ser completamente tóxicas, si considero que todos tenemos ciertos elementos que por crianza, cultura, experiencia, personalidad, temperamento, nos hacen actuar de formas violentas y lastimar a nuestras parejas (en el mejor caso sin realmente darnos cuenta), o bien, permitir que nuestras parejas nos violenten bajo un estándar de normalidad y "así es tener pareja". El término de maldad inherente a lo mal llamado tóxico o tóxica inherente a una persona me es difícil de comprender, sobre todo si se establece que no hay posibilidad de entender de donde vienen esas actitudes y colocando todo lo "maligno" o tóxico en el otro.


La forma en la que ahora se entiende la labor de la mujer en casa, la sensibilidad y emocionalidad de los hombres con las nuevas masculinidades, las necesidades no solo económicas y sociales, sino emocionales que requieren cada uno de los miembros de la pareja me hacen pensar que vamos por buen camino, habrán partes de nosotros mismos



Sobre la autora:



Psic. Esther Solís Torres


Atención a adolescentes, adultos, parejas y familias


Asociación Libre - Psicólogos en Guadalajara

 
 
 
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