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Artículos sobre Ayuda Psicológica

  • 20 ene 2022
  • 3 Min. de lectura

Sexting de forma segura

Las formas de relacionarse han evolucionado de la misma manera en la que han evolucionado las formas de comunicar, tratando de encontrar alternativas para sentir el contacto sin importar el tipo de vínculo o la distancia, el #sexting es cada vez más empleado como una manera de intimar entre personas desde diferentes contextos. Está opción de comunicación mediada por la tecnología permite posibilidades diversas, necesarias de entender para llevarla a la práctica de forma consciente y responsable. ¿Por qué es polemizada está elección? ¿Cuáles son sus implicaciones? ¿Es posible realizar sexting de forma segura? Desestigmatizar este tipo de prácticas favorece el aprendizaje del #autocuidado desde el punto del conocimiento, en lugar de la restricción que suele generar culpa.

Para dar contexto acerca de este término, se requiere clarificar ¿Qué es el sexting? Es una práctica que consiste en compartir texto, imágenes o videos de contenido erótico personal a través de medios digitales entre personas que voluntariamente consienten este intercambio como parte de su actividad sexual. Con el avance de los teléfonos inteligentes este formato ha evolucionado, desde las fotografías llamadas "nudes" a historias elaboradas o audios descriptivos, la creatividad y la imaginación es el límite. Es a través de la #tecnología que se encuentran las opciones más inmediatas y accesibles de #comunicación, por lo que emplearla para el sexting abre muchas posibilidades desde diferentes ángulos, hablemos inicialmente de las relacionadas con los aspectos favorables de la práctica.

Una de las posibilidades es encontrar formas de relacionarse cuando en el plano presencial se ve imposibilitado, en el que no es posible vivir la sexualidad de forma física descubriendo el contacto a través de la distancia, como en casos de limitaciones por la ubicación, en disidencias de orientación sexual o el contexto actual de pandemia. Por otro lado, es una manera en la que se puede explorar la autopercepción del cuerpo, reconociendo partes que no son tan observadas, descubriendo aspectos del cuerpo desde una apreciación diferente. En otro escenario, la #sexualidad en pareja se diversifica mediante el sexting, puede ser una manera de acercarse a la intimidad desde lo que se comparten o lo que ya se practica, no como un sustituto del sexo, sino como un acompañamiento para agregarle un extra a la vida sexual en pareja.



Sexting como parte de la expresión de la sexualidad

Por su parte, es necesario considerar los perjuicios posibles de la práctica, siendo una de las más importantes la probabilidad de filtración de este contenido, distinguiendo las diferencias del efecto posterior a la filtración para una mujer y para un hombre, generando en el caso de las mujeres castigo social y culpabilidad como lo más inmediato. Otra posibilidad es que el sexting sea llevado a la práctica como una imposición u obligación, es indispensable entender las formas en las que es desarrollado de forma libre. El sexting es un ejercicio de la sexualidad consensuado, una posibilidad a espacios de juego compartido e intimidad. Presionar o coaccionar desde el chantaje o la manipulación para que alguien comparta este tipo de contenido es violento, así como ejercer culpa por desear practicarlo o no querer hacerlo. Al igual que en otras prácticas sexuales, que se tenga la opción disponible no implica que se deban de realizar.


Al tener los aspectos anteriores en claridad, planteemos las formas en las que se practica el sexting priorizando la empatía y el respeto. Los siguientes son puntos a considerar para llevarlo a cabo teniendo presente la idea de minimizar riesgos y de tener en mente al otro:


- Así como en cualquier otro tipo de acuerdo, la comunicación es crucial para llegar al consenso acerca de lo que se quiere, lo que no se quiere, encontrando puntos intermedios para ambas partes.

- Dentro de estos acuerdos pueden incluirse asuntos como si se debe borrar el contenido, si es posible guardarlo, y sí es así, por cuanto tiempo, de qué forma se puede almacenar o si existe la opción de que otra persona lo pueda ver.

- Tener en mente de qué manera va a recibir el mensaje la otra persona, preguntar si se encuentra en disposición o en un contexto adecuado antes de enviar.

- Utilizar aplicaciones seguras con encriptación de mensajes, que brinden la opción de autodestruir lo compartido o que no permitan el almacenamiento de contenido como Telegram o Snapchat.

- Tomar contenido que resguarde la identidad, puede ser cubriendo elementos propios del cuerpo o del espacio, así como borrar metadatos del contenido como lugar, hora o dispositivo con el que se tomó.

- La más importante, no hay sexting seguro sin #consentimiento.


#Sextear es una práctica cada vez más presente en la forma de interactuar y relacionarse entre personas de diferentes edades, es por ello la importancia de que la practica sea tomada como una decisión libre, informada y sin precipitaciones. Saber que así como existen posibilidades de riesgo, también hay estrategias para hacerlo de manera más responsable y segura.





Psicóloga Estefany Hernández

Atención Psicológica para Adolescentes y Adultos

Asociación Libre - Psicólogos en Guadalajara

 
 
 

Responsabilidad afectiva en pareja, familia y amigos.

Hoy en día es común entre las personas jóvenes el término #responsabilidadafectiva, como si se tratase de una moda que debe estar incluida hoy en día en las relaciones de pareja principalmente.

¿A qué hace referencia? Al consenso, cuidado y diálogo sobre los #sentimientos y #emociones que surgen en una relación. Conlleva una escuchar al otro y acompañarlo teniendo en cuenta sus emociones.

Es fundamental tener en cuenta las consecuencias de las acciones propias en el otro, y pensar en la #pareja, en un #amigo o familiar antes de tomar una decisión que pueda afectarlos.

Desde este punto, la responsabilidad afectiva es ser consciente de que todo acto que una persona realice y las palabras dichas dentro de una relación tiene una consecuencia positiva o negativa en su pareja. El objetivo de esta #conciencia es evitar el #dolor innecesario que generan las falsas expectativas del amor romántico o desmedido, donde se piensa en el sacrificio de las necesidades propias o donde el otro conoce de manera automática lo que en el momento se desea.

Lo anterior no significa que debemos anteponer los deseos y los sentimientos del otro, o desechar lo que cada uno llega a sentir, sino más bien saber que nuestras acciones tienen impacto en los otros y de igual manera reconocer lo que a mi me provoca algo para poderlo comunicar y enriquecer el vínculo.

Para asumir la responsabilidad afectiva se requiere la explicitación de #acuerdos, evidenciar necesidades, explicitar deseos y tener #empatía.

El objetivo de la responsabilidad afectiva es construir vínculos afectivos más humanos y menos desiguales. La responsabilidad afectiva propone herramientas para establecer relaciones que tiendan a una mayor igualdad.

Existen frases o comportamientos bastante marcados en nuestra sociedad que nos encierran en una imposibilidad de cambio y reconocimiento de las áreas que se pueden mejorar, dejándonos en una posibilidad de opciones que son negligentes y son lejanas de cuidar de los demás, por lo tanto, se consideran faltas de responsabilidad afectiva. Cuando nos equivocamos y se nos marca una falta es común escuchar frases como así soy o así nací, sin asumir la responsabilidad de nuestros actos y consecuencias, además de anular la posibilidad de que el otro se pueda sentir parte de la relación existente.

Algunas de las técnicas que se pueden seguir para el ejercicio de una responsabilidad afectiva eficaz son:

Es el hablar de manera directa, con claridad y honestidad, abriendo el espacio al diálogo y escucha de ambas partes, es la solución y medida para prevenir y superar conflictos.

Establecimiento de acuerdos

En el caso de la responsabilidad afectiva en una relación de pareja, una forma de aplicarla es estableciendo qué está permitido y qué no, mediante el diálogo.

La responsabilidad afectiva se parece mucho al proceso de negociación, en el cual, por medio de la comunicación se llega a un acuerdo beneficioso para los involucrados.


Mientras vamos desarrollando y practicando lo anterior debemos comprender que una relación consta de más de una persona y que la responsabilidad afectiva tiene que ver con la empatía (la capacidad de ponerse en el lugar del otro), y que tiene que ver con romper el narcisismo y entender que hay un otro. Inevitablemente, habrá momentos complicados, sin embargo, la forma en que se afronten hace la diferencia en cómo pueda movernos emocionalmente haciéndolo más complejo o con una resolución más óptima.

Hablar de responsabilidad afectiva no tiene que ver con actuar de manera perfecta, porque es imposible. Más bien, se trata de actuar y hablar con empatía y respeto, de establecer acuerdos, con la finalidad de respetar a los demás y, en caso de equivocarse y provocar un conflicto, ser responsables y asumir las consecuencias y buscar una solución positiva para todas las partes involucradas. Es importante ser empático con uno mismo y no sobreexigirse en querer que todo salgo bien a la primera, antes de poder ejercerlo, también se necesita que nos conozcamos y reconozcamos ¿qué siento en ese momento? ¿qué pienso al respecto? Con esto son pistas para encontrar el camino de lo que quiero comunicar.


Psic. Carolina López

Atención psicológica a adolescentes, adultos y parejas

Asociación Libre - Psicólogos en Guadalajara

 
 
 

Los juguetes en la vida emocional del niño

Los juguetes son un dulce recuerdo en la vida adulta, y cuando se acercan fechas navideñas, en la que se vuelven protagónicos sentimos la nostalgia de los momentos en los que nosotros fuimos #niños y extrañamos especialmente algún juguete, nos preguntamos que habrá sido de ese carrito, esa muñeca, etc. … podremos no saber a ciencia cierta dónde se encuentra ahora, pero tenemos la certeza de que tenemos un espacio para ese pequeño objeto en nuestros agradables recuerdos de infancia.

El psicoanálisis nació durante la búsqueda de la cura de pacientes adultos, entre síntomas histéricos, amores ocultos, deseos incestuosos y estructuras que se revelaban poco a poco ante la mirada y la escucha de su creador Sigmund Freud quien al darse cuenta de la constante aparición de recuerdos infantiles notó la importancia de las vivencias infantiles, de esa manera el desarrollo infantil aparece pronto en sus descubrimientos y un buen día gracias a su curiosidad científica le dio valor al juego de su nieto.

En “Más allá del principio del placer” Freud describe “el juego del carretel” como una elaboración que le permitió a su nieto simbolizar el dolor psíquico que surgió ante la partida de su madre, abriendo de esta manera un nuevo mundo de exploración para el psicoanálisis, el mundo de los juegos y los juguetes como las herramientas que permiten al niño elaborar sus vivencias.


Winnicott observa que en el principio de la vida el #niño está psíquicamente fusionado con la madre o con la figura que la represente, en un segundo momento, mediante un proceso complejo, el niño, rechaza y después reincorpora la imagen de la madre para poder mirarla objetivamente, como un ser distinto de él, este proceso se facilita si la madre tiene la posibilidad de responder al #niño y devolverle lo que él le envía, es una madre que va tejiendo con un ir y venir de hilos que van entre SER lo que el #niño tiene la capacidad de encontrar y SER ella misma, esperando con mirada paciente que su #niño la encuentre.

El #niño entra así en el goce que le ofrece la sensación omnipotente de poder controlar algo de lo real.

La importancia del objeto transicional destaca por ser el objeto del mundo externo que tiene una función de sostener al #niño es el caminar vacilante que lo lleva hacia la separación de la madre, es fundante en la constitución de su narcisismo, en la integración del yo y de la distinción del mundo que lo rodea.


Winnicot señala que lo más importante del juego “es lo precario de la acción recíproca entre la realidad psíquica personal y la experiencia del dominio de los objetos reales” (WINNICOTT, D. p72)




Los juguetes posibilidad la expresión y la creatividad

El mundo de las representaciones está ya a la vista del psicoanálisis y así como el adulto se relaciona en la cotidianidad a través de las transferencias que hace de sus objetos internos, de la misma manera, el #niño transfiere sus objetos internos en los# juguetes, en los que deposita una carga libidinal desbordada de energía creadora de un mundo alterno en el que toman vida sus #juguetes preferidos, les da voces que los distinguen, diferentes habilidades, voluntades y roles, así como sus sueños, se confunden con la realidad, el #niño viaja a través de sus #juegos a su mundo interno y platea las preguntas de su existencia con la ayuda de sus juguetes, desarrolla hipótesis de soluciones posibles, elabora y reelabora, así como el #juego del carretel, va y viene con preguntas y respuestas, una y otra vez los #juegos se repiten sirviendo de puente al pasar de un conflicto a otro, de una pregunta a otra, de una etapa a otra, en el mejor de los casos el #niño va creciendo y sus #juguetes van cambiando porque sus preguntas son distintas y surgen necesidades y habilidades diferente, hasta que un día los #juguetes se quedan guardados y poco a poco se van llenando de polvo… quizá porque respondieron las preguntas o porque su función de dulce acompañamiento terminó.

Me parece que la importancia que los #juguetes tienen en el #niño está anudada a la representación de constancia de los objetos, la sensación de pertenencia, de ser el propietario de algo del mundo exterior, del No-Yo que también puede poseer y que a su vez es el depositario, cómplice, testigo de las vivencias psíquicas que le van dando estructura, que van formando su personalidad. Creo que en medida en que un #niño puede disponer de sus juguetes puede encontrar en ellos una herramienta constante, incondicional que respalde su sana configuración psíquica una mayor fortaleza emocional.

Los #juguetes pueden ser considerados algo sin importancia y en la vida de los padres pueden ser más una molestia más que limpiar o un apoyo para entretener al #niño, pero en la mente del #niño los #juguetes son mucho más que eso. No quiero decir con esto que a los #niños hay que comprarles todos los #juguetes que pidan… No… lo que digo es que es importante saber que algunos #juguetes llegan a tener esa carga emocional que ayuda a la elaboración de los procesos psíquicos del #niño y mediante el #juego intenta dar respuestas a las preguntas del inconsciente y así forma su estructura de personalidad, por lo que también es importante permitirles reponerse cuando se les niega comprar un #juguete nuevo porque de esa manera va creando una manera de negociar las pérdidas y frustraciones que vendrán en la vida y de poco a poco recuperar su estabilidad, quizá reemplazando su interés por un #juguete que ya tenía o con un #juego con una persona significativa, tal como lo señalo Freud en su interpretación en el Juego del carretel de su nieto.

La interpretación del # juego resultó entonces obvia. Se entramaba con el gran logro cultural del niño: su renuncia pulsional (renuncia a la satisfacción pulsional) de admitir sin protestas la partida de la madre. Se resarcía, digamos, escenificando por sí mismo, con los objetos a su alcance, ese desaparecer y regresar. “ (FREUD,S. p 15)

Y siguiendo esa línea de formación de un psiquismo fuerte, renunciar a tener TODOS los #juguetes es necesario para el #niño.


Sin embargo, quiero señalar lo que considero un equívoco cultural en relación al uso de los #juguetes y la manera en la que en algunas familias se les OBLOGA a COMPARTIR sus #juguetes a los niños.

considero que obligar a un #niño a compartir sus #juguetes le resulta tan agresivo porque están cargados con una fuerza libidinal importante, en cada #juguete está un pedacito de su corazón y cuando es obligado a prestar su #juguete a otros el mensaje inconsciente puede ser despersonalizado, una ataque a su amor por si mismo sumamente doloroso, lo vemos en #niños que se tiran al suelo y lloran y gritan o que se arrinconan tristemente y dejan de #jugar para mirar como otro #niño juega con su #juguete, como queriéndole cobijar con su mirada, no perderlo con la esperanza, quizá, de recuperarlo quizás sintiendo la perdida de todos los afectos que ya deposito en ese, su #juguete, el que ya le pertenece, no es la renuncia a un #juguete nuevo, es la separación de un #juguete en el que ya tenía depositado su mundo interno. Los padres reducen a nada su dolor diciendo que es un berrinche y culturalmente los padres son aprobados como “buenos padres” al obligar a su hijo a compartir, pero el costo de la aceptación social puede ser muy alto.

Considero en base a mi experiencia en guardería que los #niños prestan sus #juguetes con más facilidad si están seguros que los pueden recuperar en el momento que ellos quieran, cuando tienen la certeza de ser respetados en su cuerpo, pertenecías y necesidades.

Si enseñamos el respeto a las personas y a los objetos tendríamos niños más seguros, con una mejor diferenciación de ellos y el mundo externos y mejor validados en sus emociones.


Me surge una duda… ¿si obligamos a un niño a prestar sus juguetes eso podría tener una equivalencia a obligarlo a permitir el uso de su cuerpo a las voluntades de otros?

¿Podemos desde educar en el respeto de sus objetos y el respeto de los objetos del otro hacer prevención de abusos que pueden trascender hasta lo sexual?

Yo considero que sí podemos hacerlo, por eso mi propuesta es darle a los #niños el derecho sobre sus #jueguetes y la obligación a respetar los #juguetes de otros #niños, compartir llegará de manera natural porque lo más valioso de un #juguete llega cuando la diversión del #juego con otros #niños los conduce al encuentro de su subjetividad y la creatividad crece en sus mentes para fortalecer sus corazones con confianza, respeto y dignidad.


Winnicott, D.W. Realidad y juego. Granica editor. 1972. Buenos Aires. ´

Freud, Sigmund, Obras completas, Ed. Amorrortu, Argentina, 2007, (TOMO XVIII, 1920-22)


Psic. Leticia Martínez Meza

Atención psicológica a niños, adolescentes, adultos y parejas

Asociación Libre - Psicólogos en Guadalajara

 
 
 
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